El Islam, la única salida posible.

Solo el mensaje profético puede dar al hombre una salida; esto es válido en todos los momentos de la existencia individual y de la historia de los pueblos y de la humanidad. Todos los problemas sociales, humanos, económicos, ecológicos........todas las situaciones que el hombre confronta dan la medida de su verdadera condición, que depende de su relación con el mensaje de Allah.
El hombre no es libre. La organización de la sociedad no puede ser arbitrariamente inventada.
El mundo que dicen que mejora se está corrompiendo ante la mirada atónita del ser humano que es a la vez actor y víctima de esta tragedia.
Todo este caos social, todo este vacío moral, todo este desastre económico..............todo este nihilismo suicida nos está avisando de algo.
Nos está llamando a reflexionar sobre la dirección que nosotros mismos hemos dado a los acontecimientos. Sobre la profunda razón de nuestra existencia. Sobre el origen y el destino de este viaje que empieza en la cuna y termina en la tumba.
Para qué todo esto, de donde venimos, a donde vamos.
Tenemos que volver al mensaje profético. Al Islam. Porque no hay otro mensaje profético vivo, hoy, sobre la faz de la tierra. No lo hay. No es que lo digamos los musulmanes, es que la huella profética está perdida entre los cristianos y entre los judíos. Y todas las demás religiones son copias de estas, o están basadas en estas.
El mensaje de Dios vivo, el único disponible y completo para el ser humano de nuestros días es el Islam.
Y esta verdad es mucho más fuerte que todas las cortinas de propaganda que se despliegan para confundirnos.
Es un asunto en el que se juega nuestra existencia presente, el futuro del planeta y de nuestros hijos y el destino existencial de todo y todos. Venimos de Allah y Vamos a Allah.
Y tenemos una guía. Tenemos un cómo hacerlo, un cómo afrontar la tremenda verdad de la existencia. Tenemos al Mensajero de Allah, al Profeta de Islam, Muhammad, que Allah le bendiga y le de paz.
No necesitamos ni teología ni sacerdotes ni pastores ni obispos. Tenemos la huella viva de aquel elegido por Allah para ser la culminación de la profecía, el secreto de la creación, el mejor en carácter y en acciones. El de corazón más grande y compasivo. El mas generoso y el mas conmovido por las cosas que a los hombres nos afectan y nos duelen.
Tenemos el Coran, que no es un libro, que no es letra muerta. Es un modelo que vino encarnado en Muhammad y en sus compañeros, la gente que constituyó la mejor comunidad que nunca haya existido. Y todo este fenómeno humano, social, espiritual, toda esta guía ha llegado viva hasta nosotros. Esto es el Islam.
Unos quieren asociarlo con las matanzas, otros con el desprecio a las mujeres, otros con esto y con aquello, pero se encuentran con que el Islam está por encima de todo eso, porque el Islam está en los corazones iluminados de los musulmanes, de los que aceptan la guía de su creador, de aquellos que son inteligentes y saben descifrar las señales con las que Allah nos indica la verdad de nuestra existencia.
El Islam es una transacción individual que se hace social porque el hombre vive en comunidad. Es una iluminación espiritual que se hace política para proteger a los débiles de los fuertes, para establecer la justicia, para permitir que la grandeza humana se desarrolle sin cortapisas.
Es un camino completo que empieza y acaba en el corazón del Creyente. Del Mumin.
El Islam es para todos, porque todos somos iguales ante la verdad esencial de la existencia.
Es un viaje desde Allah hasta Allah y el Islam es la única guía para no errar en el camino.
Y ese viaje lo recorremos todos y cada uno de nosotros, obligatoriamente, sin opción. No hay elección.

Assalamu Alaykum.

Hajj Muhammad Nafi'a

Emir de la Comunidad Islámica en México