Shaykh ‘Abdul-Hayy al-‘Amrawi

Shaykh ‘Abdu’l-Karim Murad

de la Mezquita de Qarawwiyin, Fez. Marruecos.

PREFACIO A LA SEGUNDA EDICIÓN

Ésta es la segunda edición de este libro, que ofrecemos a los musulmanes de oriente y occidente.

En la primera edición, discutimos el Kitab al-Hiwar de Shaykh Ibn Mani’, empleando la manera adecuada por la que los eruditos critican a otros eruditos, sin enredarnos en el maltrato y el vituperio.Después, un individuo llamado al-Jaza’iri metió su nariz en el tema y nos respondió en algunas páginas que tituló Vinieron Galopando.En este libro no empleó las maneras usadas por los eruditos, sino que recurrió al maltrato y el insulto, al igual que hacen los necios, de modo que su debate se convirtió en un griterío y su discusión consistió de obscenidades e insultos.La obscenidad, el insulto y las mentiras equivalen al método favorecido por quienes carecen de conocimiento, no tienen modestia y no se rinden a la verdad.Es el arma de los ignorantes.

Quisimos devolverle doblemente lo que nos hizo o revelar la verdad de este hombre en cuanto a su presente y su pasado, su comportamiento, sus vituperios y algunas de las posiciones que ha tomado, pero nuestra educación islámica, nuestra ascendencia árabe, el respeto al lector y la fidelidad al conocimiento nos contuvo de responder al mal con mal, a la obscenidad con obscenidad y de contradecir la falsedad con falsedad.

Si el asunto sólo se hubiera tratado de personajes débiles, habríamos mantenido el silencio de los hombres de conocimiento de cara al maltrato de los necios y habríamos confiado nuestro asunto al Señor del cielo y la tierra y no habríamos sentido que fuera necesario responder a sus gritos y su maltrato, pero él procedió a injuriar a nuestros sabios, nuestros hombres de integridad y nuestros imames, tanto vivos como muertos, y a declararlos como incrédulos, atribuyéndoles cosas que no dijeron.Esto incluso al wali íntegro, Shaykh ‘Abdu’s-Salam ibn Mashish.

Ésta es nuestra excusa para el impulso a escribir este libro, ya que nuestra defensa se encuentra en las palabras de Allah en la noble ayat de la Surat an-Nisa’: “Allah no ama que se profieran palabras duras en público, salvo quien haya sido objeto de injusticia” (4:148).

En la primera edición de nuestro libro, les llamamos amigos, , les extendimos una invitación acorde con la hermandad islámica y les hicimos llegar nuestra petición con nobleza.Abrimos nuestros corazones, extendimos nuestras manos y les alcanzamos nuestros esfuerzos, pero “los injustos rechazan todo lo que no sea ingratitud” (17:99).De modo que en nuestro libro, si Allah lo quiere, seremos efectivos al tener que actuar, a nuestro pesar, veloces al responder, aunque lo hagamos de modo forzado.Continuaremos lo que hemos empezado para defender al Mensajero de Allah y respaldar su Sunna, y defender a la gente de conocimiento y de acción y probar su inocencia respecto a lo que al-Jaza’iri les ha atribuido y ha dicho de ellos.

Tengo aún otra excusa, y es que alguien que calla con respecto a la verdad es un shaytan silencioso, como leemos en el hadiz.Toda vez que al-Jaza’iri recurrió a defender la falsedad y a la mentira con respecto a nosotros y otros, tanto vivos como muertos, nuestro silencio equivaldría a ausentarnos de la jihad y a una cobardía de no confrontar la falsedad y escapar de la batalla.El Poderoso dice: “Los que se quedaron atrás se alegraron de haberse quedado detrás del Mensajero de Allah” (9:81).Defender al Mensajero y su Sunna es algo obligatorio y el silencio es cobardía, fallar en acudir y retirarse de la batalla.

¡Cuán frecuentemente les hemos llamado a abstenerse de estos insultos y a que dediquen su tiempo y sus riquezas a difundir el Islam en áreas donde es desconocido!Hay aún mucha gente en el mundo que no ha escuchado nada del Islam y a quien la llamada del Islam no le ha llegado.Somos responsables de hacerles llegar la llamada, pero en vez de hacerles llegar la llamada los musulmanes prefieren reñir y maltratarse entre sí y gastar enormes sumas de dinero en la discusión y el maltrato.Publican libros de agravio, insulto y vituperios como “Vinieron al Galope” que ponen peor las cosas.Hay aflicción en la disputa que llena a la persona con insultos y takfir y que no deja en emplear cada palabra necia del diccionario para describir a su oponente.Nos ha culpado por habernos apresurado a defender la verdad y defender a Shaykh Muhammad ‘Alawi al-Maliki.

La verdad es que no estamos defendiendo individuos; estamos defendiendo la idea que transmitieron y nos sentimos movidos a ellos por amor al Mensajero, que las bendiciones y la paz sean con él, la estima y el respeto por él, elevándolo y defendiendo su Sunna y llamando a la gente a amarle.A esto es hacia lo que galopamos.Si hubiera sido posible, hubiéramos volado, y continuamos galopando en este camino.

Si al-Jaza’iri nos censura por galopar, debería tranquilizarse ya que nuestro galope continúa y, en todo caso, es mejor que galopar abandonando la tierra de al-Jaza’iri, Algeria.Es mejor que escapar de la jihad junto a los mujahidun contra los franceses, la avidez por la realeza saudita y la adulación de los acaudalados, el trabajo para desunir a los musulmanes y destruir su unidad y el mancillar la reputación de Arabia Saudita donde este libro fue patrocinado y publicado.Esto es lo que nos ha conducido a volver a publicar este libro, revisar algunas de sus secciones, editar algunos pasajes del mismo y realizar añadidos.Allah es Quien concede el auxilio y el éxito.