APÉNDICE II


SEGUNDA PARTE: TEXTO

Hemos definido lo que era el Islam original derivado de Sayyiduna Muhammad, que Allah bendiga y le conceda paz, de sus Sahaba, de los Tabi’in y de los Tabi’i’t-Tabi’in, a lo largo de la época de los Julafa ar-Rashidun y tras ellos, a través de los tiempos de Ibn ‘Umar y la época de Nafi’, un Islam que fue establecido y propagado desde Medina.
Recuérdese que no estamos hablando de los madhhabs, no nos interesan; estamos hablando de Imam Malik en su papel de Imam de los Musulmanes e Imam de Dar al-hijra que es la inexpugnable posición que tenía y que, naturalmente, le coloca por encima de todos los Imams de los madhhabs posteriores a él y que aparecieron en otros lugares mientras que Malik seguía siendo el Imam de Dar al-hijra, el Imam del Lugar del Din.
También hemos indicado cómo a partir de Malik hubo una corriente, un río con muchos afluentes, que consistía en esta enseñanza propagándose hacia oriente y occidente. Estamos afirmando que de hecho, esta enseñanza del Islam original llegó a Africa justo en los comienzos. Partió de Medina y de los grandes maestros del Din de Islam y fue a Egipto. Y desde Egipto se extendió hacia Qayrawan y el Maghreb como ya sabemos. Luego, después de Malik, comenzó la osificación, la complejificación, la estructuralización del método con el que se recogían los hadices, su narración y su transmisión. Otra forma de ver las cosas se convirtió en la forma dominante, y es preciso que reconozcamos la diferencia que existe entre ambas a pesar de que parte del léxico continuó siendo el mismo, porque el meollo de la cuestión sigue siendo la transmisión de un hadiz. Y como todos sabemos, los hadices ya estaban siendo transmitidos en la época de los Sahaba. Sabemos que Sayyiduna ‘Umar solía llamar a alguien de quien poder obtener un hadiz si no tenía lo que necesitaba para la solución de una cuestión legal determinada. Sabemos también por al-Muwatta, de la existencia de una relación extremadamente dinámica entre el Emir al-Muminin ‘Umar y la Umm al-Muminin ‘A’isha, que Allah esté complacido con ambos, a la hora de presentar hadices o establecer la Sunna.
Pero vamos a fijarnos de nuevo en la forma en que la terminología fue alterada políticamente, o más bien, en la alteración que se dio de la conciencia del acontecimiento y en consecuencia, en la alteración del lenguaje que se produjo. Hay un desplazamiento lingüístico. Hay un extraño desplazamiento, fácilmente mensurable, en la forma de pensar de la gente.
Vamos a ver como empieza a aparecer la política de la casta dominante de los muhaddizun. Mencionaré a continuación algunas citas para mostrar como empezó a pensar la gente; --se trata de una persona moderna dando su opinión-- dice:
“Los excelentes Salaf se enojaban sobremanera con todo aquél que se oponía al hadiz por la declaración de una persona, quienquiera que ésta fuese. No hay constancia de que ninguno de los Imams del Islam haya dicho: Nosotros no actuamos según el hadiz hasta no saber quién ha actuado de acuerdo con éste.”
¿Se comprende lo que está diciendo? Afirma que ninguno de los Imams ha dicho jamás: “Nosotros no actuamos según hadiz hasta no saber quien lo ha hecho”. Dicho con otras palabras, está ya haciendo una serie de juicios de valor al respecto con los cuales está de hecho cambiando toda la forma de comprensión del procedimiento a seguir con la transmisión del Islam. Leamos de nuevo:
“Los excelentes Salaf se enojaban sobremanera con todo aquél que se oponía al hadiz por la declaración de una persona, quienquiera que ésta fuera. No hay constancia de que ninguno de los Imams del Islam haya dicho: Nosotros no actuamos según el hadiz hasta no saber quien ha actuado de acuerdo con éste”.
Lo que estoy diciendo es que, en este caso, la dialéctica ha sido alterada de propósito para engañarnos doblemente. La Sunna es equiparada al hadiz, a la metodología de las colecciones de hadices. Y los muhaddizun son identificados con los Salaf originales, como si éstos hubieran seguido igualmente la metodología y no sólo un hadiz específico. La realidad política no obstante, es que lo que los Salaf seguían era una realidad atestiguada por muchos. Este es la “petición de principio”* en el que se ha metido la escuela de hadiz.
* Petición de principio: Razonamiento vicioso que consiste en dar como cierto lo que se trata de probar. (N. del T.)
Dicen, y ahora son los muhaddizun los que hablan:
“La prueba es la Sunna. Y no se la abandona debido a la acción de algún Musulmán contraria a ella. La Sunna es la medida de la acción; la acción no es la medida de la Sunna”.
Procedamos ahora, en el lenguaje de la lingüística, a “leer” esta declaración. Ellos afirman (y en primer lugar tomaremos la declaración literal):
“La prueba es la Sunna. No se la abandona debido a la acción de algún Musulmán contraria a ella. La Sunna es la medida de la acción; la acción no es la medida de la Sunna”.
Leamos esto tal como suena: lo que quieren decir es que el hadiz es la medida de la Sunna. Y ahora leámoslo de otra manera: significa entonces que el registro en un texto de una Sunna, una vez sometido este texto a la metodología del sistema hadiz y aprobado según sus propios criterios, se manifiesta como el indicador de la acción original, y en consecuencia, la regla con la que medir la acción que se está relatando. Esto se traduce en que el texto aprobado del sistema hadiz aparece como el “significante”* de una Sunna anterior. Esto quiere decir pues, que el texto finalmente aceptado, aprobado por una persona que utiliza la compleja metodología fechada más o menos en el 250 H., confiere quasi-autoridad al hecho contenido en un suceso, que tuvo lugar casi con toda seguridad 240 años antes en la ciudad de Medina, mientras que por otra parte, la acción en sí no es la medida de la Sunna.
* Significante: En lingüística, fonema o secuencia de fonemas o letras que, asociados con un significado, constituyen un signo lingüístico. (N. del T.)

Lo que en consecuencia debe leerse como que: la práctica comunitaria de 10.000 ciudadanos, avalada por una experiencia cívica constante con memoria, crónica y registro de la misma, confirmada por la imitación en la acción, ajustada mutuamente por la crítica comunitaria y el conocimiento individual en el 110 H., ya no es la regla con la que medir esa Sunna que, probablemente, aconteció en Medina sobre el año 10 H. por ejemplo, un intervalo de apenas 100 años.
Debe examinarse más de cerca esta metodología sin perder de vista al mismo tiempo la comprensión del objetivo que buscamos. Un examen de la metodología no es ni puede tomarse como un rechazo o una verificación de los hadices en sí. No es este mi propósito. El sistema de clasificación por isnad divide los hadices en unas 50 categorías. El sistema es mutatis-mutandis un sistema textualista. Ahora bien, con anterioridad al establecimiento de los “Sagrados Seis”, la metodología completa y la relación político-existencial del hombre con el texto era bien distinta al método ortodoxo producido por el establecimiento de los “Sagrados Seis”*.
* Las seis colecciones más conocidas de hadices. (N. del T.)

El sistema original estaba basado en la confianza y la cordura más elemental, como hemos visto en las investigaciones anteriores. Esto es, una Sunna Profética original es copiada en la acción y es cívicamente refrendada mediante las crónicas, en una ciudad cuyo nombre fue específicamente cambiado de Yazrib a Medina, el lugar o locus del din, cambio de nombre que indica su propósito específico en la nueva religión.
Luego pasamos del sistema original al sistema hadiz en su forma inicial, su forma más sencilla. Es entonces cuando se alcanza otro nivel. Hemos tenido que descubrir la existencia del sistema original indicando que no había muerto y que había llegado hasta Africa. Fue desde Medina hasta Africa, vivo y pleno, al tiempo que Iraq era presa de una pesadilla de discusiones sobre el kalam y los mutakallimun y el norte caía en discusiones sobre las sectas y el conflicto entre la Shi’a y los Musulmanes. En el centro de todas estas cosas y en Baghdad, el sistema hadiz, en su forma inicial más sencilla, comienza a aparecer. Y lo definiríamos como compuesto de cinco elementos en su metodología:
1) Sama’, esto es, el pase del maestro al discípulo por recitación. Sama’a significa oir
2) ‘Ard, lectura de textos en voz alta. La simple lectura de textos por los discípulos en presencia del maestro.
3) Munawala, pasar un texto de mano en mano.
4) Kitaba, por carta.
5) Wijada, pasar un texto sin ijaza o permiso para ello.
Esta es la forma más primitiva. Desde el punto de vista de la lingüística, la metodología en sí tiene muchos rasgos que describiríamos como activos. En todo caso, la transmisión implica la participación activa de ambas partes, excepto en el caso 5, wijada, donde una de las partes desaparece de la acción y se convierte meramente, por así decirlo, en el autor. Dicho con otras palabras, “aquí está mi texto”. En el sistema posterior, la propia complejidad del método estableció una especie de burocracia interna hasta que se llegó a completar la metodología. O por decirlo de otra manera: la creación del sistema, proporcionó a los eruditos un papel activo. Una vez terminada su obra, nadie tuvo ya un papel activo en el proceso escolástico porque todo quedó definido y podían aportarse nuevos textos; así, el proceso se convirtió en “autoridad”.
La burocracia interna tuvo un papel activo, hasta el momento en el que se completó la metodología. A partir de entonces, la única función activa que se podía tener, era aplicar el sistema manteniendo una relación abstracta con él. Por su propia naturaleza, el sistema no permite ninguna relación dinámica con él, solamente puede darse una relación pasiva, casi neurótica, porque es tan intrincado y tan morbosamente complejo, que tu propia actitud ante el sistema se vuelve pasiva --hasta el punto de que uno no se siente capaz ni tiene la valentía de enfrentarse a él.
Debe mencionarse que en los primeros tiempos del sistema, los hadices comenzaron a transmitirse de maestro a discípulo cuando éstos tenían siete años de edad. Abu’r-Rabi’ transmitió el libro de ‘Abdur-Razzaq, y cuando ‘Abdur-Razzaq murió, su discípulo tenía siete años. Esto puede encontrarse en el Kitab ar-Rawi. Si un niño podía distinguir entre una vaca y un burro, ya se le consideraba capacitado para transmitir hadices. Este era el tipo de material en bruto que se estaba aceptando. Así pues, la construcción del edificio de la metodología completa del hadiz aparece como la última acción activa que le queda al intelectual Musulmán, lo que quiere decir que, el sistema en su totalidad se nos presenta como si fuese una ortodoxia.
El sentido de todo esto es que la culminación de este magnífico edificio barroco con su abigarrado interior, --que contemplaremos en breve-- iba a transformarse, por su propia naturaleza, en un ente absoluto que, en consecuencia, debía marcarse la tarea imperialista, intelectualmente hablando, de anexionar o colonizar el material básico del fiqh, con lo que el fiqh quedó sometido al sistema hadiz.
Por extensión y de alguna manera, se trató también de incluir en el sistema a los estudios Coránicos en la medida en que aspectos cruciales del conocimiento Coránico estaban contenidos en hadices referentes a nasij y mansuj, nuzul --donde había descendido la aleya-- y lo que ciertos Sahaba o lo que Aquel a Allah bendiga y le conceda paz, habían dicho sobre cierto aleya en particular. De hecho pues, y por su propia naturaleza, se había auto-establecido un sistema de control ilimitado de los asuntos Islámicos. La ciencia denominada dirasat al-hadiz, la investigación del isnad, el contenido, el tema y el modo de transmisión, comienza a mostrar la complejidad del cambio que se produjo desde la segunda fase del hadiz a la tercera, la fase ortodoxa.
Imam as-Suyuti en su Tadrib ar-Rawi dijo que, al comienzo del siglo segundo de la hijra, las ciencias relacionadas con los hadiz, constaban de tres disciplinas: ‘ilm tadwin al-hadiz, ‘ilm al-hadiz, ‘ilm ar-rijal. Uno de los más famosos eruditos del siglo tercero, da una lista de esta ciencia en la que figuran 20 disciplinas. Otro erudito daba 50 y luego estudiaremos cuáles son. Ibn al-Jaldun en Al-Muqaddima, definió en cinco las raíces de la metodología hadiz:
1) Los versos del Corán nasij y mansuj.
2) ‘Ilm ar-rijal, esto es, conocimiento de los transmisores.
3) El método de transmisión.
4) Terminología del isnad.
5) ‘Ilm mustalab al-hadiz, terminología utilizada para describir el hadiz.
Lo que señalábamos ya está sucediendo: la inclusión de los asuntos del fiqh bajo la disciplina de los hadices. De la primera a la última de estas cinco raíces, se ve claramente que es un sistema diseñado para englobar todas las ciencias Islámicas, Coránicas y legales bajo su método. Veamos cuales son la totalidad de las 50 ciencias del ‘ilm al-hadiz, ‘ulum al-hadiz, añadiéndoles las mencionadas por as-Suyuti en Al-Itqan. En Al-Itqan, y siempre según as-Suyuti, se añadieron a éstas el estudio de la morfología árabe, la sintaxis, etc.
Llegamos pues al ‘ilm al-hadiz y nos encontramos con que se han desarrollado 35 categorías de esta ciencia:
1) Conocimiento del masanid hadiz (al-hadiz al-musnad), aquel que nos ha llegado procedente de un Compañero, quien a su vez lo tenía del Profeta.
2) Ar-riwaya al-mawqufa: la fuente original es uno de los Compañeros, e.d., se detiene en un Compañero.
3) Estudio del hadiz cuyo primer narrador no es mencionado.
4) Estudio de los Sahaba.
5) Al-hadiz al-mursal: definido como el más difícil; nadie excepto los más eruditos pueden tratar este tema. Estos hadices carecen de un isnad completo en el sentido de que el Tabi’i no menciona al Compañero a quien se lo oyó decir.
Ya puede verse la creación no sólo de una élite, sino de incluso una super-élite que a fin de cuentas será la única gente capaz de pronunciar la palabra definitiva sobre cuestiones cruciales del din. Mursal es el relatado por un Tabi’in.
6) Al-hadiz al-munqati’: distinto del mursal pero también narrado por uno de los Tabi’in. Le falta un eslabón en alguna parte del isnad. Los hay de tres clases.
7) Al-hadiz al-musalsal: De ocho clases. Incluye la acción que se menciona en el hadiz.
8) Al-hadiz al-mu’an’an: transmitido por gente que no cuestiona como ocurrió la transmisión.
9) Al-hadiz al-mu’dal: faltan dos o más eslabones en el isnad.
10) Al-hadiz al-mudraj: cuando el narrador ha incluido en el texto sus propias palabras o las de otra persona.
11) Estudio de los Tabi’in.
12) Estudio de los Tabi’i’t-Tabi’in (Seguidores de los Seguidores).
13) Estudio de los al-akabir ‘an al-asaghir: el mayor del menor, e.d. un narrador mayor de otro más joven o un narrador prolífico de otro que lo es menos.
14) Estudio de los descendientes de los Compañeros.
15) ‘Ilm al-yarh wa’t-ta’dil: poner a prueba la validez del narrador.
16) ‘Ilm fiqh al-hadiz: conocimiento del fiqh derivado del hadiz.
17) Nasij y mansuj en el hadiz.
18) ‘Ilm ghara’ib al-hadiz: palabras poco frecuentes en el hadiz.
19) Al-hadiz al-mashhur: bien conocido.
20) Al-hadiz al-gharib: poco frecuente.
21) Al-hadiz al-mufrad: de Meca, Medina o Kufa.
22) Al-hadiz ash-shadhdh: raro, e.d., sólo tiene un narrador fiable.
23) Hadiz no contradicho por ningún otro.
24) Las escuelas de los muhaddizun.
25) ‘Ilm mudhakarat al-hadiz: memorización.
26) ‘Ilm at-tas-hif: errores en el manuscrito.
27) Estudio de los parientes de los Sahaba, Tabi’in, etc.
28) Estudio de las genealogías de los muhaddizun.
29) Estudio de los nombres de los muhaddizun.
30) Estudio de los mawali (esclavos liberados) entre los narradores.
31) Estudio de la Sirat del Rasulullah, que Allah bendiga y le conceda paz.
32) Estudio de los primeros coleccionistas de hadiz.
33) Estudio de la forma de clasificación de los hadiz.
34) Estudio de la gramática árabe.
35) Estudio de al-hadiz an-nazil: textos con un número mayor de transmisores en el isnad.
El resultado de estas ciencias, de estas 35 a 50 ciencias, es lo que produce el canon textual definitivo, el hadiz, que a su vez es encasillado en una de las 50 clasificaciones básicas que determinan su grado de autenticidad, fortaleza o debilidad.
Llegamos pues a la clasificación de los hadices; veamos de que se trata:
1) As-sahih: sin errores, varias cadenas, más de una fuente.
2) Al-hasan: fuente y transmisores acreditados, pero aún no sahih.
3) Ad-da’if: ni el 1 ni el 2, débil.
4) Al-musnad: la cadena se remonta al Profeta
5) Al-muttasil: todos los eslabones son mencionados por transmisores posteriores.
6) Al-marfu’: llega al ma’sum (e.d. al Profeta, que Allah bendiga y le conceda paz) sin tener en cuenta la continuidad en las cadenas.
7) Al-mawquf: llega hasta los Sahaba independientemente de la continuidad en la cadena de transmisores.
8) Al-maqtu’: narrado de uno de los Tabi’in.
9) Al-munqati’: isnad no completo.
10) Al-mursal: narrado por un destacado Tabi’i.
11) Al-mu’dal: faltan dos o más eslabones consecutivos.
12) Al-mudallas: texto o transmisión falsificada.
13) Al-shadhdh: un narrador veraz cuyos hadiz contradicen a otros.
14) Al-gharib: gharib al-alfaz: palabras poco frecuentes; gharib al-matn: contenido poco frecuente; gharib as-sanad: cadena poco frecuente.
15) Al-mu’an’an: todos los eslabones unidos por la preposición ‘an.
16) Al-mu’allaq: uno o más transmisores omitidos al comienzo de la cadena.
17) Al-mufrad: un narrador, o el narrador, de un lugar determinado.
18) Al-mudraj: el narrador incluye palabras de otros narradores.
19) Al-mashhur: muy conocido.
20) Al-musahhaf as-sanad: texto alterado por la similitud de palabras con otro hadiz.
21) Al-’ali: cadena corta.
22) An-nazil: cadena larga.
23) Al-musalsal: transmitido con la acción mencionada en el texto.
24) Al-ma’ruf: significados muy conocidos.
25) Al-munkar: Hadiz contradictorio transmitido por alguien débil.
26) Al-mazid: igual que otro, pero con un elemento extra e innecesario en el isnad.
27) Al-nasik: abroga un juicio de shari’at anterior.
28) Al-mansuj: abrogado.
29) Al-maqbul: aceptado y practicado.
30) Al-mushkil: contiene palabras o significados difíciles.
31) Al-mushtarak: con palabras ambiguas.
32) Al-mu’talif: nombres con la misma forma que pueden leerse de varias maneras.
33) Al-mujtalif: igual que el 32.
34) Al-matrub: contradice evidencia directa.
35) Al-matruk: cadena con un mentiroso conocido.
36) Al-mu’awwal: contradice la razón, el Corán y el ‘amal
37) Al-mubayyan: claro.
38) Al-mujmal: opuesto.
39) Al-mu’all: parece preciso pero tiene un defecto oculto.
40) Al-mudtarib: diferentes versiones registradas del mismo hadiz.
41) Al-muhmal: los narradores no están en los libros de ‘ilm ar-rijal.
42) Al-majhul: la posición sectaria de los transmisores no es conocida.
43) Al-mawdu’: falsificado por su narrador.
44) Al-maqlub: donde se sustituye un nombre por otro en el texto o el isnad.
45) Al-ma’zur: transmitido por una generación posterior dentro de la misma familia.
46) Al-qudsi: Palabras Divinas de fuente no Coránica.
47) Al-’aziz: una de las 13 clases de sahih y hasan.
48) Za’id az-ziqa: una clase de hasan.
49) Al-mutawatir: imposible de falsificar por las muchas cadenas que contiene.
50) Al-mu’allal: parece preciso pero tiene un defecto oculto.
Debe tenerse en cuenta que en la mayoría de los casos, el hadiz no puede basarse enteramente en el isnad. No puede respaldarse científicamente el concepto de isnad como evidencia, el isnad nunca puede ser completamente establecido en todos sus eslabones; el isnad necesita una sub-ciencia que dé validez a los hombres contenidos en dicho isnad. Esta ciencia fue creada y llamada ‘ilm ar-rijal, es decir, la ciencia de los hombres. La ciencia de los narradores, sus nombres, sus linajes genealógicos, sus vidas, las fechas de su muerte, el retrato de su carácter, las circunstancias de la recepción y la transmisión del hadiz al igual que los tópicos que relataban y la iyaza que tenían. Recuérdese que al-Bujari y los “Sagrados Seis” recopilaron los hadiz. Otros fueron los encargados de reunir estos informes policiales sobre los transmisores. Las obras principales sobre el tema son cuatro:
1) El Kitab de Ibn Manda, por Abu ‘Abdallah Muhammad ibn Yahya, muerto en el 395 H.
2) Hilyat al-Awliya’ de Abu Nu’aym al-Isbahani, muerto el 430 H.
3) El Kitab de Abu Musa, Muhammad ibn Abu Bakr al-Isbahani, muerto el 581 H.
4) Al-Isti’ab de Ibn ‘Abdul-Barr, muerto el 463 H.
Posteriormente, Ibn al-Azir hizo una antología de todos ellos en su Usd al-Ghaba.
De esta forma, la lógica de esta teoría implica a su vez el estudio de los ‘ulama’. Lógicamente tiene que examinarse la biografía, veracidad y afiliaciones políticas de los hombres que escribieron las biografías. Por una vez, la experiencia vivida y su testimonio directo dejaron de ser las bases de la vida, con lo que el nuevo sistema cerrado se convirtió no sólo en inaccesible al examen crítico, sino que además se solidificó en matrices indiscutibles en cuyo nombre solamente se pueden expresar cada nuevo asunto o cada nueva idea. Debe tenerse presente que, paralelamente a este sistema total de la metodología hadiz que acabamos de esbozar, existe también otro sistema gemelo que a su vez utiliza un conjunto casi idéntico de matrices y disciplinas, que producen hadices que contradicen drásticamente la versión de la historia anterior y, en algunas cuestiones, incluso la Sunna tal y como aparece en el otro sistema; esto es, en el sistema de hadiz Shi’a. Las riwayas shi’a califican a nuestros isnads de inaceptables, a nuestros riyal de impotentes condescendencia tanto política como personal y, sobra decirlo, nuestros muhaddizun acusan a los Shi’a de exactamente lo mismo.
En otras palabras, lo que hemos descubierto es que nos encontramos ante una entelequia; ante un sistema cerrado que no necesita nada que provenga del exterior para justificarse a sí mismo. En consecuencia, es perfectamente lógico el establecimiento de otro sistema idéntico cuya gente enseñe lo contrario y que a su vez sea una crítica del sistema anterior. Se trata de hacer una crítica absoluta de todo aquel que no esté en el sistema.
A fin de cuentas, este sistema no sólo ataca los hadiz Shi’a, sino que ataca incluso a Malik. Este sistema dice: “aquí Malik comete un error puesto que nosotros decimos otra cosa, y el ‘amal no nos interesa, no encaja en nuestro sistema, no podemos dar de lado a los textos, al isnad y al ‘ilm ar-rijal” Y esto hay que aceptarlo a pesar de que la persona que está emitiendo el juicio en cuestión, y que encima lo ha extraído de nuestra metodología, no conoce esta metodología en 99 casos de cada 100, como tampoco conoce el ‘ilm ar-rijal, ni ha pasado tan siquiera el umbral de la metodología global del sistema hadiz; y este caso se puede dar tanto en un qadi, como en un ‘alim o como en un modernista que toma lo que quiere de donde sea con tal de respaldar su propia opinión.
Lo más irónico, en el caso Shi’a, es que la crítica más fuerte acerca de la validez de su propia colección de hadices, en contraposición a la colección de hadices hecha por nuestros muhaddizun, es lo tardío de su aparición. Lo cual es precisamente un tema fundamental relacionado con acontecimientos de la Sunna. Una de las razones que argumentan al decir: “no aceptamos los hadices de la Shi’a” es porque son una copia de nuestra metodología --pero al mismo tiempo han dicho que esta metodología es absolutamente infalible. En segundo lugar, afirman que la de los Shi’a es posterior y menos auténtica, con lo cual están diciendo que ellos son más auténticos por ser anteriores. Pero, si este es el caso, ¡lo nuestro es aún más auténtico por anterior y por estar además en el lugar correcto!.
Ahora tenemos que, en la versión reformada de los acontecimientos, se dice que el mejor libro que existe después del Corán es el Sahih de Imam al-Bujari, cuando el mismo Imam ash-Shafi’ había dicho:
“El mejor libro después del Corán es el Muwatta”
Lo que es mejor y anterior no puede ser mejorado por lo que es menos bueno y posterior. La cercanía al acontecimiento, tanto en el tiempo como en el lugar, además de la elevada posición como autor de Imam Malik, superior a la de Imam al-Bujari con toda su excelencia y esplendor, hace indiscutible que lo anterior, Malik, sea superior a lo más tardío, Bujari.
Con la aparición de este sistema se insistió política y pragmáticamente en que no teníamos elección excepto la de admitir que la existencia de los redactores del mismo es su propia auto-justificación. El acceso al sistema es solamente para una élite, la iniciación es una vida entera dedicada al estudio, y esto supone que la autorización implica la incorporación de la élite a la estructura de poder, dada su complejidad y el poder de su naturaleza englobadora y dada también su indestructibilidad mágica o no-científica, lingüísticamente hablando.
Debido a la mágica equiparación de los hadices con la Sunna, sus partidarios tienen predominancia sobre la gente del Corán, la gente del fiqh y las gentes del Islam en todos los aspectos. Es un sistema estático, monolítico, inatacable, inaccesible, incomprensible como totalidad y totalitario en cuanto instrumento de poder. Al régimen político establecido sobre esto, solo le queda cortar el acceso a las personas del Corán, el fiqh y el Islam a toda decisión política, dejándoles que jueguen a su antojo en este edificio estructural. De esta manera, el Islam puede declararse una religión-estado, hecho este confirmado por los mismos expertos anteriormente citados, que no aparecen para nada en el estamento político. Así, y a pesar de todo, el régimen puede seguir insistiendo en que el Islam está vivo y goza de buena salud, puesto que el sistema es enseñado, existe y es estudiado en su totalidad. Esta es la situación de la élite de poder actual y la versión de Islam que están dispuestos a tolerar.
¿Qué es lo opuesto? Un Islam vivo de Corán y Sunna encarnado como ‘amal social. Esto es sencillo, activo y radical, e implica el inmediato establecimiento del poder mediante el acto obligatorio y necesario de obedecer los pilares fundamentales del Islam: shahada, salat, sawm, zakat, hajj, seguido del jihad anual con un emir.
Para la recaudación del zakat es necesario tener un emir. Con la recaudación del zakat se está creando la entidad Islámica, el proceso dinámico ha empezado y el jihad seguirá de forma inexorable tal y como Allah ha decretado necesario.
Uno de los eruditos procedentes de Malik, ‘Abdallah ibn al-Mubarak, dijo --y murió en el 181 H.
“El conocimiento empieza con la intención, después escuchar, después comprender, después acción, después conservación y después su propagación.”
El inicio del conocimiento es la intención, después oir --escuchar, no textos--, no hay texto: la experiencia directa.
Se sabe que durante la vida de Imam Malik, alguien se le acercó y le dijo:
“He aprendido el Muwatta’ en cuarenta días.” Y Malik dijo: “Sal de aquí. ¿Has tomado en cuarenta días lo que a mí me costó cuarenta años entender?”
Esto es justo lo contrario. Y lo contrario es incompatible con la escuela que hemos mencionado. Esto es existencial. El comienzo del conocimiento es la intención, después escuchar, después comprender. Escuchar significa tomar el asunto del maestro; comprender es devolverlo al maestro: la confirmación. Después la acción: la política, es decir, el establecimiento del gobierno. La conservación: un Qadi que emite una sentencia que el emir respalda para que se lleve a cabo, conservando la realidad de la Sunna; luego la propagación: dawa.
Volvamos a al-Muwatta de Imam Malik y fijémonos en la sencillez, el ensamble total y en cómo de hecho nada se perdería si tomáramos este camino sin ningún tipo de conflicto, confrontación, implicación o rechazo de los hadices como tales; puesto que lo que yo digo que está en cuestión es si el Islam producido por la educada élite de los Musulmanes puede seguir funcionando. Fijaros en lo que tenemos y recordad que se trata de la primera, la más pura, la más garantizada versión de la Sunna viva. Donde la Sunna estaba viva estaban los factores primordiales, la dinámica primordial del método que preconiza que el ‘amal es la confirmación de la realidad.
Los Libros del al-Muwatta son: El Libro de los Tiempos de la Oración, el Libro de la Pureza, el Libro de la Oración, el Libro del Olvido en la Oración, Yumu’a, el Libro de la Oración en Ramadan, Tahayyud, la Oración en Congregación, Acortar la Oración, los Dos ‘Ids, el Libro de la Oración del Eclipse, la Petición de Lluvia, la Qibla, el Corán, Los Enterramientos, El Zakat, El Ayuno, I’tikaf en Ramadan, Hajj, Yihad, Promesas y Juramentos, el Sacrificio de Animales, Cómo Matar los Animales, la Caza, ‘Aqiqa (‘aqiqa es el animal que se mata para celebrar el nacimiento de un niño), Fara’id (las partes fijas de la herencia establecidas en el Corán), El Matrimonio, El Divorcio, La Lactancia, Las Transacciones Comerciales, Qirad (qirad es la riqueza puesta por un inversor en manos de un agente para ser utilizada con propósitos comerciales; el agente recibe su comisión tomando una parte prefijada de los beneficios), Aparcería, el Alquiler de Tierras, Derecho Preferente de Compra sobre Propiedades, Juicios, Legados y Testamentos, Liberación de esclavos y wala’, (wala’ es el lazo establecido entre un esclavo liberado y la persona que le libera mediante el cual, el esclavo libre se integra en la familia del liberador), Mukatab, (mukatab es un esclavo que obtiene su libertad al pagar a su dueño una cierta cantidad de dinero al contado o a plazos), Mudabbar, (mudabbar es un esclavo a quien se ha dado una kitaba, esto es, un contrato de liberación tras la muerte de su amo), Qasama, (un juramento prestado por 50 miembros de una tribu o de una localidad con el fin de refutar acusaciones de complicidad en casos poco claros de homicidio), Medina, El Decreto, (me permito mencionar que el Libro del Decreto de Imam Malik basta para entender toda la meditación filosófica y las discusiones sobre el tema del Qadar, junto con el Corán, hace innecesario el kalam ‘Ashari), el Buen Carácter, la Ropa, Descripción del Mensajero de Allah, que Allah bendiga y le conceda paz, El Mal de Ojo, el Libro del Pelo, Las Visiones, Los Saludos, Temas Generales, el Juramento de Fidelidad, Hablar, Yahannam, Sadaqa, El Conocimiento, las Súplicas de los Tratados Injustamente, y por último, el maravilloso Libro de los Nombres del Profeta, que Allah bendiga y le conceda paz.
Si nos fijamos en el libro de Malik, al-Muwatta, y en sus comentarios, descubriremos que del Muwatta se llega a la Mudawwana, que es igualmente, completamente existencial, práctico, aplicable, es como recibir una bocanada de aire fresco después de haber estado bajo tierra. Pasar del otro método a éste, es como volver a respirar aire puro, porque es inmediato, tiene aplicación específica. Pone en manos de quien lo estudia el deseo de ponerlo en práctica, proporciona el conocimiento de que Islam puede ser practicado, el conocimiento de que el gobierno puede estar en nuestras propias manos, de que el poder político puede estar en nuestras manos, y de que si no lo está, al menos podrá estarlo.
Los medios son una sencilla serie de mecanismos que ya fueron puestos muchas veces en acción por un grupo de personas; la victoria es una promesa asegurada por Allah, glorificado sea, y demostrada por el Profeta, que Allah bendiga y le conceda paz. Los comienzos del Islam y el paso de su etapa de impotencia a la etapa de poder se dio cuando Allah, glorificado sea, otorgó al Rasulullah, que Allah bendiga y le conceda paz, el permiso para el jihad. En consecuencia, el Musulmán no puede vivir un Islam de Meca, no hay Islam de Meca para el Musulmán de nuestro tiempo, a pesar de que algunas personas extraviadas, muy consideradas en nuestros días, lo hayan dicho en distintas ocasiones. No se puede vivir un Islam de Meca. Es obligatorio tomar el din de acuerdo con la aleya de Corán que dice:
“En este día hemos completado tu din y lo hemos llamado Islam”.
A partir de este punto ya no es posible volver atrás. Es necesario asumir todo el din. Está demostrado que el éxito se alcanza desde el primer momento. Pero esto se da porque los fara’id tienen que estar protegidos. Y de nuevo nos encontramos con la necesidad de descodificar al-Muwatta y poder así disponer de los hadices que contiene y que, como ya hemos visto, son los que clarificarán para todo el mundo cómo el ‘amal en Islam es el elemento dominante. Y con esto no se volverá a repetir lo que básicamente podemos describir como la retirada de la confianza humana a los hombres de mayor calibre en la historia de la humanidad.
Para resumir, y para terminar la andadura, lo que podemos identificar no son diferencias específicas del fiqh en particular, sino más bien siete niveles de un proceso continuo que lleva a una conclusión inevitable:
Uno: El abandono de una metodología basada en la multiplicidad de testigos que asertaban la supremacía de Medina, como la ciudad del Mensajero, que Allah bendiga y le conceda paz, y el abandono de la escuela del ‘amal.
Dos: La adopción, cien años más tarde, de una metodología basada en textos, basada en transmisores cuyos autores, a su vez, no había sido legitimada.
Tres: La definición del Islam de Medina como un madhhab entre otros tres: uno basado en Kufa, otro basado en un discípulo del Islam de Medina y otro basado en un coleccionista de hadiz que jamás proclamó tener una escuela.
Cuatro: La subordinación de estos cuatro, ahora definidos como escuelas, a pesar de que originalmente se tratara en realidad de cuatro Imams que representaban la autoridad independiente del fiqh en cuanto trampolín para la acción, seguida de la subordinación de los cuatro a los intereses de un nuevo Islam políticamente respaldado y fundamentado sobre la triple complejidad de la quíntuple complejidad contenida en la metodología utilizada por el coleccionista de hadices.
Quinto: La conclusión lógica. A fin de conseguir el establecimiento de un sistema absolutista, basado en hadices, tenía que darse la aniquilación de los cuatro madhhabs.
Sexto: De esta manera pudo lograrse un dominio dictatorial sin fuqaha’, puesto que el fiqh sigue incrustado en el sistema madhhab y en los hadices incluso dentro del constitucionalismo sin necesidad de ser actualizados en la sociedad porque sino, el sistema de justicia legal de este Islam habría sido aniquilado por completo.
Siete: Dado que los Musulmanes han sido derrotados políticamente por su incapacidad de romper las cadenas del sistema usurero que les atenazan, la implicación de todo esto es que deben volver a la forma original del Islam de Medina y al ‘amal de sus gentes. Esto es lo que hemos esbozado y lo que proponemos.
Esta exposición no puede considerarse como causa de división entre los Musulmanes, puesto que con la falsa unificación de los Musulmanes, se les ha metido en una tumba de la que no pueden escapar, en la que están impotentes políticamente y en la que carecen de una tierra con fronteras a la que llamar Dar al-Islam, y en la que la shari’at, el Libro y la Sunna estén en el poder.
En consecuencia, para conseguir la liberación de los Musulmanes y para abrir el camino a los Musulmanes, debemos volver al Islam original del Libro y de la Sunna, tomando sus fuentes del Rasulullah, que Allah bendiga y le conceda paz, y tomándolo de sus Imams, el más grande de los cuales es Imam Malik, el Imam de Dar al-hijra. La cuestión del madhhab es irrelevante. La importancia de Malik está relacionada con el Islam original que es la Sunna, aquello por lo que luchó, lo que enseñó, y lo que fue de Medina a Africa. Debemos seguir las huellas de este Islam, revivificarlo e imponerlo por la fuerza, con poder y de la única manera posible con la que volverá a darse un activismo con victoria para los Musulmanes.
Para acabar con el tema, afirmamos que quienquiera que argumente contra todo el que quiera volver al Libro, a la Sunna y a la forma de Medina, está de alguna manera creando problemas entre los Musulmanes, es un shaytan. Este es el camino de en medio, este es el camino de la cordura y este es el camino original, y no podrá decirse que se sigue a los Salaf si no se sigue a los Salaf. Tenemos la raíz en nuestras manos; si la plantamos, crecerá y tendrá éxito.

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