CINCO


“Y de los primeros precursores, tanto de los que emigraron como de los que les auxiliaron, y de los que les siguieron en hacer el bien, Allah está satisfecho con ellos y ellos lo están con Él.
(Allah) les ha preparado jardines por cuyo suelo corren los ríos y en los que serán inmortales para siempre. Ese es el gran triunfo”
(Sura at-Tawba: aleya 100)


As-salaamu ‘alaykum wa Rahmatullah.
A’udhu billahi min ash-shaytanir-rayim.
Bismillahir-rahmannir-rahim.

Llegamos ahora al núcleo de la cuestión --estoy afirmando que lo que se conoce como madhhab y madhhabismo es de hecho inaceptable, y que si uno se queda con ash-Shafi’i o con Abu Hanifa, o con cualquier otro madhhab, nombre o declaración de principios, lo ha escogido como si se tratase de una religión --puesto que no es lo mismo que lo que está basado en el ‘amal de Medina. Y si a pesar de enarbolar el nombre de Malik, algo no está conectado con el ‘amal de Medina por convicción, afiliación y aplicación, ese algo tampoco pertenece a la enseñanza original.
Estamos diciendo que sólo hay un Islam y que Islam no es algo estrecho. No estoy siendo sectario. No estoy haciendo como los Jawarich. No estoy afirmando que somos los únicos que lo tenemos y que nadie más lo tiene. Lo que digo es: ¡Esto es todo lo que hay! Y lo que hay no es estrecho; es amplio, vasto y no se ha detenido jamás. Tampoco digo que, en cierta manera, el ‘amal, el comportamiento, está desconectado del hadiz. La cuestión es que todo el ‘amal de Medina que admitimos como aceptable es la prueba de los hadices, es la evidencia del hadiz llevado a la práctica. El conocimiento hadiz, el conocimiento usuli, tal y como lo definíamos anteriormente si os acordáis, está engarzado en este tema central donde el ‘amal de Medina aparece gozando de la preferencia que le otorgó Imam Malik. Si lográis comprender los principios básicos, los detalles legales y los aspectos más sutiles os vendrán a continuación. Esta es la cuestión: si conseguís estos principios, descubriréis después que todas las disquisiciones legales sobre el uso de qiyas, taqlid, istihsan y similares --son términos que terminarán ocupando el lugar que les corresponde. Lo encontraréis demostrado y probado de forma que no ofenda al intelecto. Pero debe tenerse clara esta tesis fundamental puesto que si se rechaza, una vez presentada de esta manera, se está abandonando lo que los Sahaba heredaron.
Nos acercamos ahora al momento en el que vamos a hablar de Imam Malik. Y tenéis que esforzaras para comprender la gran importancia que le corresponde. Veréis que, hablando con propiedad y en lo que respecta al futuro de los Musulmanes, no hay nadie que, después de los Sahaba y los grandes de entre los Tabi’in, pueda pretender una posición más elevada que la de Imam Malik. Estoy diciendo que nos acercamos a Malik como aquél que lo tomó todo y lo transmitió. Todos los demás tomaron de él, le reconocieron y le respetaron.
Hablar sobre Imam Malik es un deleite, tan dulce, fragante y agradable que es inconcebible hablar así de alguien a no ser del Mensajero de Allah, que Allah bendiga y le conceda paz.

Vamos a fijarnos primero en algunas declaraciones de Qadi ‘Iyad para luego llegar a otro nivel en nuestro examen de la cuestión que nos llevará a al-Muwatta de Imam Malik. He aquí un homenaje en boca de al-Mahdi:
“Una de las personalidades más relevantes de los Mu’tazila de al-Qarawiyyin, dijo: Fui a Malik ibn Anas y le pregunté en presencia de la gente acerca de una cuestión determinada relacionada con la predestinación” --uno de los temas presentes en los debates Mu’tazili-- “Me hizo un gesto con la mano indicándome que estuviese callado hasta que la sesión hubiese terminado y la gente se marchase. Luego me dijo: “Pregúntame ahora” puesto que le disgustaba profundamente responder a mi pregunta en presencia de la gente.”
Este Imam, que en aquella época era Mu’tazili, declaró que no dejó de preguntarle a Malik ni una sola de las cuestiones que se plantean los Mu’tazili. Malik respondió a todas y cada una de las preguntas estableciendo argumentos irrefutables que demostraban la absoluta falsedad de la escuela Mu’tazila. Llegó un momento en el que ya no tenía más preguntas y tuvo que levantarse e irse.
Y si, continuando con el tema Mu’tazila, queréis la prueba definitiva sobre la cuestión, sin tener para ello que entrar en el terreno de la ‘aqida, de las escuela filosóficas de los mutakallimun o incluso sin tener que acudir a al-Ash’ari, encontraréis en al-Muwatta, en el “Libro del Qadr” la totalidad del asunto definido de forma completa y exhaustiva. Básicamente este capítulo es un resumen de todo lo que este hombre cuestionaba. No es necesario caer en el juego y la trampa Mu’tazila, que he comparado a la de los judíos cuando en el sura al-Baqara y después de tanto preguntar acerca de la vaca, llega un momento en el que el propósito de la acción casi se pierde por completo.

Dice Qadi ‘Iyad alabando a Imam Malik:
“Fue partiendo de esta posición, de su gran estima por Imam Malik, que ash-Shafi’i pudo argumentar convincentemente en contra de Muhammad ibn al-Hasan ash-Shaybani, el discípulo de Abu Hanifa, manteniendo la supremacía del conocimiento de Malik por encima del de Abu Hanifa cada vez que ambos discutían sobre este tema. Le dijo Ash-Shafi’i: ¿Quieres lo justo o quieres simplemente exaltar a un hombre por encima del otro en virtud de su afiliación?. Contestó: Quiero ser justo. Entonces dijo ash-Shafi’i: Te ruego pues que me contestes, jurando por Allah: ¿Quién conoce mejor el Libro de Allah --lo que está abrogado y la aleya abrogante?. Dijo Muhammad ibn al-Hasan: Por Allah, ese es tu hombre. Dijo Shafi’i: Contéstame, jurando por Allah. ¿Quién conoce mejor la Sunna del Mensajero de Allah, que Allah bendiga y le conceda paz?. Contestó el otro: Por Allah, ese es tu hombre. Dijo ash-Shafi’i: ¿Quién conoce mejor las opiniones de los Compañeros del Mensajero de Allah, que Allah bendiga y le conceda paz?. Contestó: Por Allah, ese es tu hombre. Dijo ash-Shafi’i: Ya sólo nos quedan las qiyas (analogías). Muhammad ibn al-Hasan dijo: Nuestro hombre es más propenso a usar qiyas. Respondió ash-Shafi’i: Pero las qiyas sólo pueden hacerse basándose en lo todo lo anterior. ¿En qué os basáis vosotros para hacer las qiyas?’ Y continuó diciendo ash-Shafi’i: ‘Y sin embargo, en lo que se refiere a nuestro hombre y con respecto a este tema, nosotros estamos muy lejos de pretender lo que vosotros decís con respecto al vuestro.”
Dice Qadi ‘Iyad:
“Que Allah tenga misericordia de ash-Shafi’i y de Muhammad ibn al-Hasan, los cuales sin duda alguna, son gente justa. Lo que ash-Shafi’i ha mencionado es la verdad acompañada de la certeza absoluta. El ijtihad, las qiyas y las reglas subsecuentes sólo pueden obtenerse basándose en el usul. En consecuencia, las reglas obtenidas por quien sepa más usul, son las que tendrán mayor validez y sus qiyas serán las más certeras. Si no se da el caso, cada vez que sea deficiente el conocimiento que el mujtahid tenga del usul, estará haciendo qiyas basadas en el engaño, haciendo como quien construye al borde de una sima.”
A continuación sigue diciendo que, apoyándonos en este examen y siguiendo este principio, descubriremos que Malik no depende de nada en absoluto puesto que dispone de un usul completo, establecido más allá de toda duda y reconocido por toda la gente de su época.
Qadi ‘Iyad entra luego en una serie de materias en las que no vamos a entrar en detalle pero que esbozaremos a continuación. Consiste en un examen profundo de la postura de Abu Hanifa, la de ash-Shafi’i y la de Ibn Hanbal. Y hace este examen con la cortesía Islámica más exquisita y con una capacidad y un esplendor intelectual dotados de sagacidad, perspicacia e incluso deleite con los que, para expresarlo con suavidad, aniquila la validez de las pretensiones de estas escuelas.
Una vez aniquiladas, reconoce cortésmente sus exquisitas maneras, su buen carácter y sus buenas intenciones. Pero la conclusión a la que llega finalmente, es que el Islam no puede estar basado en la capacidad idiosincrásica y personal de estos distinguidos eruditos a la hora de demostrar sus dones; Islam no puede basarse en esto. Y el Islam tampoco puede reducirse a una cuestión de tinteros --¡Sigue siendo un asunto basado en las espadas, en la sangre y en la ‘ibada! ¡No os confundáis en esto! Y Qadi ‘Iyad afirma que con Imam Malik este es el caso. Tenemos la evidencia histórica que lo prueba, y más adelante, insha’Allah, llegaremos a la continuidad del fenómeno post-Maliki, siempre siguiendo este patrón Islámico que reconoceréis como algo totalmente ajeno a lo que, en nuestros días y por todas partes, se presenta como algo que llaman el fenómeno Islámico. Podréis reconocer la continuidad de lo iniciado por Imam Malik porque es algo que, desde el tiempo del Mensajero de Allah, que Allah bendiga y le conceda paz, pasa por Malik y llega hasta nuestros días constituyendo una cadena nunca rota. Un Islam que jamás se ha “perdido”, sino más bien un Islam “en movimiento.” Un Islam que no proclama ni establece imperios o estados ni que tampoco institucionaliza estructuras de poder; funciona como una planta que se arraiga en el suelo, crece y se desarrolla, para finalmente decaer y desaparecer.
De Sufyan ibn ‘Uyayna, de Ibn Jurayj, de Abu Zubayr, de Abu Salih, de Abu Hurayra, que Allah esté complacido con todos ellos:
“El Mensajero de Allah, que Allah bendiga y le conceda paz, dijo: Llegará un tiempo en el que la gente reventará el hígado de sus camellos en la búsqueda de conocimiento, y no podrán encontrar un ‘alim con más conocimiento que el ‘alim de Medina.”
“De Ma’n ibn ‘Issa Abi al-Mundhir at-Tamimi, de ‘Abdallah ibn ‘Umar, de Abu Musa al-Ash’ari: Aquel por quien pedimos la paz y las bendiciones de Allah, dijo: La gente vendrá de oriente y occidente buscando conocimiento y no encontrarán un ‘alim con más conocimiento que el ‘alim de la gente de Medina”
En otra versión procedente de Yabir ibn ‘Abdallah, el Mensajero, que Allah bendiga y le conceda paz, dijo:
“No se acabará el mundo hasta que aparezca un ‘alim en Medina; y la gente reventará los hígados de sus camellos para llegar hasta él. Y no aparecerá
en toda la faz de la tierra un hombre que tenga más conocimiento.”
¡En este gran hadiz todo el mundo está de acuerdo que se refiere a Imam Malik! No se le atribuye a ninguna otra persona y constituye una especie de punto final del asunto. Al mencionar este hadiz, dice Qadi ‘Iyad:
“Tomando como referencia la autenticidad de su transmisión y su total credibilidad en el terreno del análisis intelectual, no puede decirse nada más al respecto.”
Luego dice:
“Vamos a mencionar algo sobre los Salaf de los Imams y lo que éstos han comentado, el testimonio sobre la Imama de Malik y su supremacía sobre todos los demás.”
“Dijo ash-Shafi’i: Si te llega una transmisión procedente de Malik, agárrala firmemente con tu mano y no la sueltes jamás. Y en una ocasión dijo: Cada vez que te llegue una transmisión, has de saber que Malik es la estrella que conduce. Cada vez que se mencione a los ‘ulama has de saber que Malik es la estrella que sirve de guía. Ningún otro obtuvo el nivel de conocimiento alcanzado por Malik debido a su prodigiosa memoria, la precisión y perfección de todas sus acciones y la absoluta meticulosidad con la que procedía en todos los asuntos. Todo aquél que busque los hadices auténticos no tiene otra alternativa que ir a Malik.”
Dijo ash-Shafi’i:
“Malik ibn Anas era mi maestro, Malik ibn Anas era mi maestro. No hay nadie que llevado por la amabilidad y la generosidad haya hecho más por mí que Malik. De él tomamos nuestro conocimiento. Yo sólo era un niño entre los jóvenes que servían a Malik. He hecho de Malik la prueba de mi justificación en todo lo concerniente a lo que hay entre Allah y yo.”
Puede verse claramente el gran amor que ash-Shafi’i sentía por Imam Malik, lo cual es extremadamente importante. Ibn ‘Abdal-Hakam dijo:
“Malik y Sufyan ibn ‘Uyayna eran dos amigos inseparables, pero Malik era la estrella radiante cuya luminosidad deslumbrante jamás podía ser alcanzada. De no haber sido por Malik y Ibn ‘Uyayna, el conocimiento del Hiyaz se habría perdido para siempre. ‘Abdallah, el padre de Mus’ab az-Zubayri, dijo: Que no quepa la menor duda: Malik ibn Anas es el señor de todos los Musulmanes. Cuando Al-Layz ibn Sa’d pensaba sobre Malik decía: ¡Malik, Malik, Malik!.”
“Muhammad ibn ‘Abdal-Hakam dijo: Habéis de saber que cada vez que Malik formula una opinión no mencionada anteriormente es de por sí una prueba irrefutable que exige de ti ir en contra de toda opinión contraria, puesto que Malik es un Imam. Y alguien dijo: ¿También es esto cierto en el caso de las opiniones manifestadas por ash-Shafi’i? Contestó: ¡No!”
“Ibn al-Mubarak dijo: Si me dijeran: escoge un Imam para esta umma, yo escogería a Malik.”
“Abu Ishaq al-Fazari dijo: Malik es una prueba irrefutable. Es un hombre querido por todos con quien se puede estar completamente tranquilo, que sigue muy de cerca las transmisiones (es decir los hadices) y las pautas de los que le precedieron.”
“Le preguntaron a Ibn Mahdi: ¿Quién tiene más conocimiento, Malik o Abu Hanifa?. Contestó:
¡Malik tiene más conocimiento que incluso el maestro más importante de Abu Hanifa!”
Al-Muwatta de Imam Malik, obra que hemos traducido al inglés por primera vez en la historia --y que tiene básicamente el tamaño de un libro normal-- es un libro que puesto junto al Corán, tras el Corán, contiene toda la documentación necesaria para la educación Islámica y la forma de gobierno Islámica desde nuestros días hasta la hora de la tumba, después de la tumba e incluso en la tumba misma. Puede ponerse en las alforjas del asno, en la silla de montar o en la bolsa de viaje. El Corán de Allah, glorificado sea, no comparable a ningún otro libro, y a su lado, al-Muwatta de Imam Malik del que Imam ash-Shafi’i dijo:
“Después del Libro de Allah no hay otro libro más digno de confianza.”
Con esto tenemos el patrón completo de la guía Islámica, patrón al que no le falta de nada y con el que es imposible equivocarse. Se trata de algo extremadamente importante y debemos comprender su trascendencia.
Descubriremos su importancia en cada una de las áreas a que lo apliquemos; no contiene nada caduco. ¡Veréis como en sus páginas no deja sitio para la banca! Contiene todos los elementos de una economía sofisticada. Descubriremos también que la esclavitud es una parte necesaria e incesante de las transacciones humanas, es parte de la transacción política de la vida. ¡Nunca ha sido ni puede ser abolida! De lo que se trata únicamente, es de si se practica según las leyes misericordiosas, sabias y provechosas establecidas por el fenómeno Islámico con la aparición del Mensajero de Allah, que Allah bendiga y le conceda paz, y con el descendimiento del Corán al-Karim, o de si por el contrario va a continuar siendo una esclavitud sin reglas que degrada, humilla y destroza a la gente sin que sea puesta en tela de juicio --¡puesto que la esclavitud se está practicando en nuestros días!

Se practica en toda Africa, se practica en los Estados Unidos, se practica en Europa, se practica en la Península Arábiga --excepto que hoy no se la llama de esa manera. Pero la gente está esclavizada, están más atados por la esclavitud que en la época de los peores excesos perpetrados por los traficantes cristianos y judíos que trajeron los esclavos a los Estados Unidos de América. Y comprobaréis que a pesar de todo no hay forma de evitar la esclavitud porque es una parte necesaria de la sociedad. Y la fantasía, la mentira cristiana de auto-presentarse como humanistas que desean abolir la esclavitud, cuando al mismo tiempo son ellos los traficantes de esclavos, se pone de manifiesto de inmediato. De manera que al-Muwatta tiene una gran importancia para todos nosotros, para nuestra ‘ibada, para la unidad de nuestra gente, para el gobierno de nuestros asuntos y para el adab entre nosotros, entre los hombres, entre las mujeres y los hombres e incluso el adab para con los niños y con los ancianos, dándole a cada uno el lugar que le corresponde y tratando a todo el mundo con la máxima cortesía.
El próximo paso consistirá en comprobar a dónde fue a parar todo esto después de la época de Malik. Lo que quiero hacer es mostrar esta nueva fase y demostrar que el camino de Malik continuó andándose y que nunca se dejó de hacer, puesto que si lo olvidamos, caeremos en la desesperación y seguiremos caminos que nos desviarán del Sirat al-Mustaqim.
Debe recordarse también que, básicamente, al-Muwatta lleva la marca del propio ‘Umar, y que este es el triunfo de la forma de gobernar Islámica. Es una relación del comportamiento de ‘Umar, ese extraordinario ser dotado de una poderosa identidad personal, rebelde, enérgico, impetuoso e impaciente que puso a un lado todo lo que no consideró correcto. Cosas que hacen incluso sollozar, pues en su corazón no encontraremos otra cosa que no sea amor por su Profeta. Obediencia ciega hacia el Profeta al que prestó fidelidad absoluta con una conexión y cercanía tales que Aquel por quien pedimos las bendiciones de Allah y la paz, llegó a decirle:
“Oh ‘Umar, sea cual fuere el valle en el que entres, Shaytan jamás podrá seguirte.”
Esos lazos que ‘Umar tenía con los Sahaba, con ‘Ali, Abu Bakr y el resto de los Sahaba, esa estrecha relación basada en el amor que fue la que produjo el asombroso fenómeno de su forma de gobernar --que a su vez es la victoria del Islam-- fue lo que permitió la incontenible expansión del Islam en el resto del mundo como si fuera una explosión tal que no ha habido historiador racionalista capaz de explicarla a no ser aduciendo que fue llevada a cabo por medio de la espada, por mero expansionismo o por cualquier otra razón. No pueden explicarlo de forma racional. La verdad de todo ello es que se logró gracias a la luz de ‘Umar quien a su vez la había tomado de su Profeta, que Allah bendiga y le conceda paz.
Paralelo a todo ello, y esto es de enorme importancia tanto política como espiritualmente, al-Muwatta es el registro de la Medina no sólo de ‘Umar sino también de ‘A’isha, que Allah esté complacido con ambos. ‘A’isha es el prototipo de la mujer Islámica. Ella es la Umm al-Mumunin. ¡Allah es quien la llamó de esta manera! Ha sido especialmente destacada en el Corán por el Creador del Universo a fin de proteger su reputación y mantenerla a salvo debido al gran amor que Allah le tiene.
‘A’isha, que Allah esté complacido con ella, es la mujer Islámica. Y lo más significativo es que ‘A’isha aparece como esposa, no como hija o como madre; aparece como esposa, como la esposa del Mensajero de Allah, que Allah bendiga y le conceda paz. Y sabemos que su propia historia es en sí una prueba de este “ser esposa” por encima e incluso en contra de cualquier otro tipo de relación. Como ya sabéis, ‘A’isha pertenecía a la familia de Abu Bakr as-Siddiq, y cuando llegó la hora de su entrada en la casa del Profeta, que Allah bendiga y le conceda paz, su madre la subió a un camello para dirigirse hacia allí. Cuando llegaron --recordar que era una niña-- el camello se inclinó y ellas descendieron cubiertas de polvo del camino. La madre cogió un poco de agua para lavar la cara de ‘A’isha y embellecerla, le arregló el pelo, le puso el pañuelo y le dijo: “¡Ven, ven conmigo!” Entraron en la casa y la madre dijo al Profeta, que Allah bendiga y le conceda paz: “En este momento cojo a mi hija y la pongo a tu cuidado.” Luego volviéndose a su hija le dijo: “De mí vienes y hacia él vas. Has dejado nuestro hogar para entrar en el suyo.” Y de nuevo se dirigió a él diciendo: “Protégela y dale todo lo que necesite; dale seguridad y protección como nosotros se la hemos dado. Nuestro contrato aquí termina y el tuyo empieza ahora.” La madre se marchó y esto fue todo.
A partir de este momento asistimos a la saga completa de la niña que se convierte en mujer, luego en esposa y por último en Umm al-Muminin. Y a través de los años vemos a alguien que ríe, empuja y tira al suelo a su marido dando lugar a todo eso que forma el alboroto propio de un hogar feliz. Asistimos a las dificultades y trabajos de los años que vinieron después, y en ellos la vemos absorbiendo el din del Islam. Por último la vemos a lo largo de los últimos años cuando llegaban todo tipo de delegaciones y aquél por quien pedimos la paz y las bendiciones de Allah estaba exhausto. Es de ella de quien obtenemos el conmovedor y extraordinario retrato en el que, aquel por quien pedimos la paz y las bendiciones de Allah, se esforzaba hasta tal punto que ni siquiera podía ponerse en pié a la hora de rezar. Así que el famoso dicho: “La mitad del din viene de ‘A’isha” no es mera adulación, puesto que podemos ver en al-Muwatta cuantas cosas contiene que proceden de ella, al tiempo que, en este conjunto podemos ver el retrato de la condición de “ser mujer” Islámica.
Todo lo dicho está en al-Muwatta en el que se nos brinda la posibilidad de obtener una imagen precisa de un Islam completo y en funcionamiento con su califa, el Emir al-Muminin a la cabeza junto a la presencia, guía, observancia y comportamiento de ‘A’isha, Umm al-Muminin. Estos son elementos esenciales en al-Muwatta.
Para rematar el tema veamos algunas declaraciones más sobre Imam Malik.
“Yahya ibn Ma’in dijo: Malik es una de las pruebas manifiestas de Allah, por encima y frente a todos los seres humanos creados por Él. Dijo: Malik era un Imam en los hadices y Yahya ibn Sa’id solía darle la supremacía a Malik por encima de todos los demás estudiantes de az-Zuhri.”
“Ayyub ibn Suwayd dijo: Malik es el Imam de la morada de la hijra y de la Sunna. Es un hombre cuya integridad y confianza están fuera de toda cuestión. Es absolutamente veraz. Y dijo también: Jamás he conocido a nadie que, en lo que respecta al hadiz, fuera más excelente que Malik. Incluso después de los Tabi’in no ha habido en el hadiz alguien que fuera más veraz que Malik.”
“At-Tustari dijo: Cuando discutíamos y estudiábamos entre nosotros los diferentes madhhabs, ‘Abu ‘Abdallah az-Zubayr ibn Ahmad az-Zubayri dijo: Teniendo el madhhab de Malik se puede prescindir de todos los demás madhhabs, pero ninguno de esos madhhabs es suficiente como para poder prescindir del madhhab de Malik.”
“Humayd ibn al-Aswad dijo: Malik dijo: Tras la muerte de ‘Umar ibn al-Jattab, el Imam de nuestra gente aquí en Medina fue Zayd ibn Zabit; el Imam siguiente a Zayd ibn Zabit fue ‘Abdallah ibn ‘Umar’ --y luego continúa diciendo-- y de estos hombres todo pasó a Malik.”

Todo el conocimiento de las gentes anteriores pasó a través de tres hombres --Ibn Shihab az-Zuhri, Bukayr ibn ‘Abdallah ibn al-Ashajj y Abu Zinad ibn Abi Dhakwan. El conocimiento de estas tres personas se convirtió en el legado exclusivo de Malik ibn Anas.
“Abu Ishaq al-Yabnayani dijo: El único madhhab es el madhhab de la gente de Medina, el madhhab de Malik. Malik, dijo Ibn Waddah, Malik es todo lo que necesitáis. Luego dijo Abu ‘Ali ibn Abi Hilal: Le preguntaron a an-Nasa’i sobre Mu’awiya y contestó: El Islam es una residencia pura y única y los Compañeros, que Allah esté complacido con todos ellos, son las puertas de esta morada. Quienquiera que hable mal de uno de ellos ha allanado esa morada. Abu ‘Ali ibn Abi Hilal continuó diciendo: Y mi opinión manifiesta es que Malik es el picaporte con el que se abre esa puerta. Que Allah esté complacido con todos los Compañeros sin excepción alguna.”
Y así es como llegamos a al-Muwatta. El poder de continuidad de esta enseñanza Salafi es que en al-Muwatta encontramos reunidos estos tres elementos vitales: el usul, que nos permite emitir juicios legales sobre todos los aspectos necesarios de la vida o que, si se prefiere, permite abrir el camino hacia un juicio claro sobre las cosas que surgen en nuestros días y que no están contenidas en la enseñanza original. En al-Muwatta encontramos un conjunto de hadices compilados por el muhaddiz que está por encima de todos los demás muhaddizun, un muhaddiz reconocido por todo el mundo, que considera suficiente que Malik lo haya dicho para que todos lo acepten. Cada vez que aparece un hadiz en al-Bujari, por el mero hecho de aparecer ahí, constituye una prueba aceptable; lo mismo acontece con Muslim. ; pero si además es Malik quien le presta credibilidad, entonces todo el mundo lo acepta. De manera que para empezar, es suficiente que tomemos los hadices del al-Muwatta para tener con esto todo lo necesario. Cuando partimos de aquí, lo hacemos desde una base sólida.
La gente solía funcionar con al-Muwatta solamente, con los hadices que contiene. Recordemos que había muchos hadices, pero Malik sólo consideró necesarios los contenidos en su obra. Solo hay ocho hadices atribuidos a Ya’far as-Sadiq. Cuando Malik murió, encontraron una habitación con una de las paredes cubierta de libros hasta el techo, y todos eran de hadices. Malik los conocía todos, los había examinado uno por uno y al redactar al-Muwatta había puesto los que consideraba necesarios. Creo que en la primera versión del libro había tres veces más hadices que en la versión definitiva. Al final dijo: “Esto es todo lo que necesitáis.” Conocía todos los hadices, pero decidió prescindir de ellos. Dijo: “Esto es suficiente.” De esta manera entraba dentro de las posibilidades de la gente el tomar este conocimiento y aplicarlo. Este es EL elemento necesario en toda la cuestión.
Mas adelante nos fijaremos en cómo la gente percibió este asunto como si se tratase de un río que estrechándose llegaba hasta Malik y a partir de él se ramificaba y extendía por todo el mundo Islámico.
Creo que en este momento ya estamos en disposición de decir cómo hemos llegado hasta Malik. Hemos visto también la gran estima en que se tiene al Imam Malik. Y hemos visto sobre qué basaba este conocimiento. Un conocimiento que trata sobre un fenómeno social vivo que abarca toda una galaxia de gentes, una ciudad completa --está basado en la historia de una ciudad, una ciudad digna de su aceptación, que le es agradable y a la que honra y confirma. Sin esto sólo hay amargura en el corazón, retraimiento, apartarmiento de la sociedad y criticismo; a no ser que te abraces a Medina no puede decirse con honestidad que has abrazado también al señor de Medina, el Mensajero de Allah, que Allah bendiga y le conceda paz. Amarles a ellos es amarle a él, es su prueba y es la prueba de su victoria.
No hay Musulmán que una vez tomada la enseñanza completa del Mensajero de Allah, que Allah bendiga y le conceda paz, y que al encontrarse con Malik también la haga suya, sin que al mismo tiempo no sienta la necesidad de dejar su hogar para salir en hijra o en jihad involucrando en ello a su familia y a su propia descendencia. Si retorna a su casa es porque no ha recibido el Mensaje.
As-salaamu ‘alaykum.

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