Los Cien Pasos

Shayj Dr. Abdalqadir As-Sufi

Shayj Abdalqadir As-Sufi

SIRR

Sirr: El secreto.

Esta es la tercera delimitación del locus del yo.

Fíjate en la sutil definición de Shayj al-Akbar y compréndela. Dijo:

"El secreto es apropiado, y se dice que el sirr del conocimiento corresponde a la gnosis del que lo sabe; el sirr del estado corresponde a la gnosis de lo que Allah desea en él, y el sirr de la realidad corresponde a lo señalado por la indicación".

Ahora ya debe estar claro para el buscador que, lo que había comenzado como una búsqueda "autobiográfica" para descubrir el significado de su existencia "histórica", ha sido eliminado. Ya no puede verse a sí mismo como una figura narrativa. Está inmerso en un estudio natural de sí mismo en el que contempla su condición del mismo modo que el biólogo examina el organismo en su propio ambiente. Lo que descubre es que es un conocedor, un conocedor cuya capacidad puede intensificarse cada vez más de manera que, en cada paso del camino, debe echar por la borda todo lo que sabía anteriormente. Puede decirse entonces que su "vida" acaba al tiempo que empieza su conocimiento.

El sufi vive de manera póstuma. Desapegado, puede saborear los cada vez más sutiles significados del locus "yo/el cosmos". La primera zona del sirr es activa e implica la capacidad de comprender lo que se muestra y de aferrarse a la himma sólo por Allah. La segunda zona es pasiva. Al llegar a este punto se dejan atrás todas las guías. Se llega a este conocimiento en las profundidades de muraqaba, vigilia. La tercera zona es tan sutil que no puede hablarse de ella excepto en lenguaje codificado, como el utilizado por el Sultan de los Amantes, Shayj Ibn al Farid. Es activa/pasiva. Contiene el descubrimiento unitario. Se le llama sirr-as-sirr. El secreto del secreto. Shayj al-Akbar lo define así: "Aquéllo por lo que Allah está aislado del esclavo".