INDICACIONES DE LOS SIGNOS

Shayj Dr. Abdalqadir As Sufi

SHAYKH Dr. ABDALQADIR AS-SUFI

SUKUT

Silencio. El Corán sale del silencio y regresa al silencio. Es un Libro recitado. Una Lectura. Es dinámico y, por lo tanto, procede de su opuesto: la quietud. La existencia es pintada como poseedora de tres reinos. Más exactamente, se diría que hay dos reinos y que están divididos por un barzaj, un espacio intermedio, que los separa. Podríamos decir, por lo tanto, que la existencia es: mulk/malakut. Reino visible/reino invisible o rama/raíz. El barzaj que hace posible que se pueda distinguir un reino del otro es el Sabarut, el reino del poder, la zona de las luces. Las luces se derraman sobre ambos reinos, pero la división que existe entre los dos ha sido establecida como la realidad fundamental de la existencia. Sólo cuando estos dos opuestos se encuentran en una igualdad central se produce, en el ámbito de la percepción, la aniquilación del centro experimentador. Si los opuestos se encuentran en una misma extasis son aniquilados; es decir que, si lo externo y lo interno chocan en el punto medio, no hay ni interior ni exterior; y lo mismo ocurre con todos los opuestos.

De modo que el silencio es tanto la vacuidad continua de la que salen palabras y letras, como la zona dentro de la que el sonido resuena y a la que los sonidos regresan. Es el espacio dentro del que el tiempo de las letras se manifiesta. O también podría decirse igualmente que es el tiempo en el que el espacio de las letras se manifiesta. El silencio 'dura', pero también 'se difunde'.