El
Retorno del Dinar de Oro
' Umar Ibrahim Vadillo

El
uso de Dinares y Dirhams
Los principales usos de las monedas de oro y plata son los siguientes.
Comprar
y vender
Las
monedas de oro y plata, en tanto dinero, pueden ser usadas para comprar
mercancías y servicios. Pueden ser obtenidas por la venta de bienes
y servicios. Su precio puede ser establecido en relación con los
bienes por los que son cambiadas. Como es natural, al principio la referencia
dominante para los precios será el papel moneda, porque todos los
nuevos Dinares y Dirhams tendrán que ser adquiridos con papel moneda
en el Tesoro. El precio será al principio fijado solamente por
el valor de las monedas en el Tesoro. Las monedas comenzarán a
circular a través de la comunidad y el Tesoro continuará
transformando más y más papel moneda en Dinares y Dirhams.
Llegados a un cierto nivel, la cantidad de monedas en circulación
que son compradas y vendidas por el público a cambio de otros bienes
alcanzará tal nivel que la cantidad de nuevas monedas proveniente
del Tesoro será marginal en relación con la cantidad total
en circulación. En este punto el precio del Dinar será naturalmente
establecido en términos de un nuevo esquema de referencias de los
bienes por los cuales son más intercambiadas, como el precio del
papel es usualmente comparado con ciertas mercancías y servicios.
Algún día la gente dirá que un Dirham puede comprar
un pollo. Ese es el precio de un Dirham.
Los precios del Dinar y el Dirham serán independientes entre sí.
No existe una tasa fija de intercambio entre ambos. La tasa de intercambio
un día podrá diferir de la del siguiente, como ocurre con
cualquier otra mercancía. Su valor relativo depende enteramente
del efecto de la oferta y la demanda en el mercado. Este movimiento del
dinero dentro del mercado es lo que garantiza su estabilidad. Una vez
que el oro haya sido estabilizado, digamos, en un país, y un súbito
aumento casual tenga lugar -por ejemplo, al poner en circulación
existencias almacenadas en el Tesoro, que habían estado ocultas-
el efecto natural sería un aumento en los precios que podría
afectar el comercio. Limitaría las exportaciones favorecería
las importaciones; las importaciones excederían a las exportaciones,
el cambio se haría desfavorable y la nueva existencia de dinero
se dispersaría entre los países con los que comerciara el
país imaginado; y desde ellos iría, progresivamente, hacia
todos los rincones del mundo comercial.
La existencia de más de una moneda, como el oro y la plata, da
al individuo una elección. No sería inusual acuñar
platino como dinero también, pues lo que importa es que la gente
tenga el derecho de decidir cuál es su medio de intercambio. Si
una moneda constantemente pierde su valor, la gente lo abandonará
y elegirá otro, a diferencia de la mayoría de los países
donde el gobierno se reserva el derecho de establecer el curso legal.
El oro es independiente del sistema financiero y de los gobiernos. Impide
a los gobiernos gravar a sus propios pueblos a través del dinero.
Mantener el dinero fuera del control de los políticos es la mejor
garantía para su estabilidad.
Finalmente, la privatización del dinero tendrá que ser el
recurso final de todas las sociedades libres en su búsqueda de
una moneda prestigiosa para llevar a cabo sus actividades comerciales.
El pago del Zakat
El pago del Zakat está perfectamente explicado y regulado en la
jurisprudencia islámica. Durante siglos, cuando La Ley Islámica
era puesta en práctica por el califa o por un emir, el Zakat era
recaudado en oro y plata. Cuando el papel moneda fue introducido por primera
vez, durante el siglo XIX, por los poderes coloniales, los ´ulemas
tradicionales lo rechazaron como opuesto a la Ley islámica. De
acuerdo con ellos, el papel moneda debía ser tratado como fulús,
es decir una categoría más baja de dinero de uso básicamente
limitado al "cambio pequeño". No está, por ejemplo,
permitido efectuar un 'qirad' ( contrato Islámico de inversión
) con fulús.
Entre
estos 'ulema destaca el famoso erudito de ascendencia magrebí Shaij
Muhammad Alish (1802 - 1881) que fué el Shaij de los Shaijs de
la Universidad de fiqh Maliki de al-Azhar en Egipto. El escribió
en su fatwa:
¿"Cuál
es vuestro juicio con respecto al papel con el sello del Sultán
que circula como dinares y dirhams? ¿Es obligatorio pagar Zakah
como si fueran monedas de oro y plata o mercancía. O no?
Yo
respondí exactamente de la siguiente manera:
"La
alabanza pertenece a Allah y las bendiciones y la paz sean sobre nuestro
maestro Muhammed el Mensajero de Allah."
"El
Zakah no puede ser pagado con ello, porque el zakah está restringido
a cierto tipo de granos y frutas, oro y plata, el valor de la mercancía
variada y el precio de los bienes retenidos. A lo que nos hemos referido
previamente no pertenece a ninguna de estas categorías".
Dice
en "La Mudawwana": "Aquellos que poseen fulus por más
de un año por valor de 200 dirhams no tienen que pagar Zakah
a menos que sea considerado como mercancia variada. En ese caso, debe
ser considerado como si fuera mercancía".
En
el "At-Tiraz", después de mencionar que Abu Hanifa
y Ash-Shafi'i obligaban a pagar el Zakah por el fulus, a pesar de
que los dos afirman que el pago del Zakah es por el valor y considerando
que Shafi'i tiene dos opiniones contradictorias al objeto, la opinión
de la Escuela es que no hay obligación de pagar el Zakah por
el fulus ya que no hay discrepancias con respecto a que lo que cuenta
con respecto al fulus no es su peso o cantidad sino solamente su valor
dado. Si el Zakah fuese obligatorio considerando esta sustancia como
mercancía, el nisab no seria estipulado considerando su valor
sino de acuerdo a su sustancia y su cantidad, como es el caso de la
plata, el oro, el grano o las frutas. Como esta sustancia (papel)
es irrelevante (en valor) con respecto al Zakah, debería ser
tratada como el cobre, hierro u otras substancias similares.
Y
Allah ta'ala es el Conocedor. Y Allah bendiga y de paz a nuestro Maestro
Muhammad y su familia.
(Traducido
de "Al-Fath Al-'Ali Al-Maliki" pp. 164-165)
Este fatwa considera al papel moneda como fulús, porque sólo
representa al dinero y no tiene valor como mercancía. De ahí
se sigue que, puesto que el Zakat no puede ser pagado en fulús,
que no tiene valor como mercancía, no puede ser pagado en papel
moneda, cuyo valor por peso de papel es nulo. Sobre esta base la obligación
de restaurar el uso del Dinar y el Dirham como pago del Zakat se torna
clara.
Cuando los millones de musulmanes que ahora pagan su Zakat en papel moneda
lo hagan en Dinares y Dirhams recién emitidos, pondrán millones
de monedas de oro y plata en la corriente principal de las actividades
comerciales diarias de nuestras comunidades. Ese sólo acto será
el hecho político más importante del siglo, que abrirá
el camino hacia el establecimiento de nuestro propio dinero halal y romperá
con el sistema financiero usurero.
Transferencia de dinero
El oro y la plata han sido el dinero universal del mundo por siglos. El
oro es el mismo en China y en África. El oro, como medio de intercambio
para los pagos internacionales, elimina todas las barreras artificiales
creadas por la existencia de diferentes papeles moneda en todos los países.
Con el uso de los medios modernos de transporte, rápidos y confiables,
el oro podría estar disponible físicamente en cualquiera
de las grandes ciudades comerciales del mundo en cuestión de horas,
permitiendo así el surgimiento de compañías especializadas
que ofrecerían el transporte de oro físico hacia cualquier
destino.
A los sistemas de compensación o clearing debería permitírseles
que evitaran el transporte innecesario de monedas. Esto podría
ser hecho eficazmente a través de los modernos sistemas de telecomunicación.
La única restricción es que no debería permitirse
que el dinero confiado a las agencias de transporte fuera prestado a terceros,
como hacen los bancos.
La supervisión del dinero por la WITO garantizará su monitoreo
y aumentará constantemente el acceso del oro físico al precio
más bajo posible. Esto impedirá la especulación destinada
a hacerse con el control del dinero..Hay dos medidas básicas para
impedir la especulación: primero, mantener los costos del transporte
tan bajos como sea posible con el fin de que la ganancia de los especuladores
no justifique el esfuerzo; y segundo, prohibir activamente el dar y tomar
préstamos con interés.
El
ahorro
Un Dirham en tiempos del Profeta, que la paz y las bendiciones de Allah
sean con el, podía comprar un pollo, y hoy un pollo puede ser comprado
en Gran Bretaña por un precio equivalente al de un Dirham. Esto
significa que, en mil cuatrocientos años, su inflación ha
sido prácticamente nula. No existe dinero en billetes en el mundo
que pueda exhibir semejante historial.
Está claro que ahorrar en oro es una protección contra la
manipulación del dinero de papel por los gobiernos y los especuladores
financieros. Aunque se puede alegar que el oro, como materia, está
también sujeto a fluctuaciones periódicas, la realidad es
que si se lo compara con el valor relativo de otras mercancías
el valor del oro permanece muy estable; definitivamente más estable
que cualquier papel moneda.
Los Dinares y Dirhams son por lo tanto un instrumento ideal para ahorrar
para cubrir necesidades futuras sin necesidad de ver con impotencia como
uno está siendo robado por la constante inflación del papel
moneda.
El precio del oro y la plata
En tanto los metales preciosos son importados y vendidos como otros artículos
y se adecuan a las formas habituales de comercio, su valor depende del
principio general de la oferta y la demanda. Y los metales preciosos son
sólo una parte del equilibrio general entre naciones establecido
por la demanda de países extranjeros de productos locales, en relación
con la demanda local. Pero no hay nada de particular en los metales preciosos
que escape a esta ecuación.
Tanto como los metales preciosos son requeridos para propósitos
de joyería, industria o dinero, la demanda hace aumentar su precio,
como sucede con cualquier otro artículo. El costo de obtenerlos
depende de dos elementos: el costo de adquisición y el de transporte,
como sucede con cualquier otra mercancía. En general el costo de
transporte aumentará con las instalaciones de transporte y la distancia.
El costo de adquisición dependerá de la demanda de productos
exportables y su valor agregado.
Los países cuyos productos exportables son muy demandados en el
exterior y en cambio tienen poca demanda de productos extranjeros, y gozan
además de los menores costos de transporte, son aquellos en los
cuales el dinero tendrá el menor valor o, en otras palabras, en
los cuales los precios serán los más altos. En suma, un
país que produce bienes exportables con un alto nivel de productividad,
crea un alto valor agregado para sus productos. En consecuencia, el "costo"
del oro y la plata para los particulares será menor..Si Inglaterra
tuviera que pagar a Francia una suma mayor que la que recibiera de ella,
habría gente en Inglaterra requiriendo más francos franceses
que los disponibles allí. Si Inglaterra fuera un particular, quebraría.
Pero con fundamento en la confianza de que goza la libra esterlina, lo
que sucede es que tiene lugar un ajuste en el cambio, siempre que no sean
tomadas otras medidas para aumentar la demanda de libras inglesas, como,
por ejemplo, un aumento en sus tasas de interés. Sería posible
comprar más libras inglesas que antes, a cambio de la misma cantidad
de francos franceses.
Si, por el contrario, Inglaterra tuviera más dinero que recibir
de Francia que el que debiera pagarle, habría gente en Francia
demandando más libras inglesas que las disponibles en Francia.
El efecto, siempre que no se tomaran otras medidas, sería la variación
en el cambio, de modo que más francos franceses que antes podrían
ser comprados por la misma cantidad de libras inglesas. El "cambio"
determina así el poder que las divisas del país tienen para
adquirir divisas de otros países.
La diferente tasa de cambio permite a los países manejar déficit
comerciales durante largos períodos de tiempo, al diluir el déficit
a través del valor del circulante. Los que tienen el dinero tendrán
que pagar más por lo que importan. El aumento de los precios tenderá
a disminuir el poder adquisitivo de productos extranjeros y la demanda
de divisas extranjeras, estableciendo un límite a lo que el país
puede en realidad importar.
El gran inconveniente de tener diferentes divisas, en lugar de tener la
misma, persiste en las transacciones de la mayoría de los países
hoy. Está justificado por el control inmediato que los gobiernos
pueden ejercer sobre todos los que tienen su divisa. Los gobiernos pueden
transferir sus pérdidas a los qu tienen dinero en su divisa, que
pueden ser "gravados" con una devaluación equivalente
en el valor cambiario de sus divisas, en cualquier momento dado.
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