El Retorno del Dinar de Oro

' Umar Ibrahim Vadillo

Dinar de Oro. Contemporáneo

El dinero en el Islam

De acuerdo con La Ley Islámica, ninguna mercancía puede ser impuesta como el "único dinero". Imam Málik definió el dinero como "cualquier mercancía comúnmente aceptada como medio de intercambio". Esto significa que la gente es libre de elegir su medio de intercambio. El dinero artificial es una moneda o un trozo de papel sin valor como mercancía, y cuyo valor, puramente "legal", es establecido por el gobierno. Esto no está permitido. Pero aún si el papel moneda fuera una deuda de riquezas reales -oro, plata u otro artículo, lo cual no es- tampoco estaría permitido, porque las deudas, dentro de La Ley Islámica no pueden usarse como medio de intercambio. Su uso está restringido a su propia naturaleza como contratos privados. Imam Málik, como citamos antes, nos relató en su Muwatta:
"Yahya me relató de Málik que oyó que los recibos eran dados a la gente en tiempos de Marwán ibn al Hákam a cambio de productos del mercado en al-Jar. Compraban y vendían los recibos entre ellos antes de la entrega de los bienes. Zayd ibn Thabit y uno de los Compañeros del Mensajero de Allah, la paz y las bendiciones de Allah sean con él, fueron donde Marwán ibn al Hákam y le dijeron: '¡Marwán! ¿Haces tú que la usura sea halal?' Dijo: '¡Allah me proteja! ¿Qué es eso?'. Dijo: 'Estos son recibos [sukuukun] que la gente compra y vende antes de la entrega de los bienes'. Marwán envió entonces guardias para que los siguieran, los tomaran de las manos de la gente y los devolvieran a sus propietarios" (Al Muwatta, Libro de las transacciones comerciales, 44)..

En el pasado, cuando la gente era libre de elegir, elegía el oro y la plata. Si se nos permitiera otra vez elegir, lo más probable es que eligiéramos el oro y la plata. Lo importante es que el papel moneda no nos puede ser impuesto.
La libertad nos da una larga lista de mercancías como posibilidades. Esa libertad de elegir (oro, plata, platino, etc.) lleva a una cultura monetaria distinta. Echemos una mirada al problema de la inflación artificial: un pollo en tiempo del Profeta, la paz y las bendiciones de Allah sean con él, costaba un Dirham. Hoy, en Europa, un pollo cuesta aproximadamente el equivalente de un Dirham. En 1400 años, el "efecto inflacionario" en la plata es prácticamente cero. Por otra parte, en los últimos veinticinco años en Europa Occidental los precios se han multiplicado al menos por diez. En los próximos veinticinco años serán también multiplicados por diez.
Esto para no mencionar lugares como México, Brasil, Turquía, etc.
Los Dinares y Dirhams en el Islam fueron hechos de oro y plata. A causa de su pequeño tamaño sirvieron perfectamente para el comercio grande y pequeño en la ciudad y las grandes ferias comerciales. Sus pesos eran particularmente aptos para ser usados como medio de intercambio.

Dinero, ¿mercancía o símbolo?

Vivimos ahora en una época de dinero simbólico, pero no siempre fue así. Hoy el dinero está representado por trozos de papel en la forma de billetes oficiales no canjeables cuya cantidad puede ser incrementada sin esfuerzo alguno por las autoridades monetarias del país.
Hasta el comienzo del siglo XX, el medio de intercambio más popular y universal eran las monedas de oro y plata. El dinero era considerado tan libre como cualquier otra mercancía. La gente, en respuesta a sus propias necesidades particulares, demandaba monedas y también las ofrecía, de modo que su valor de mercado era establecido diariamente.
El dinero simbólico se originó en contratos privados o promesas de pago emitidas por joyeros y más tarde por bancos que se transformaron en algo normal entre los hombres de negocios. El contrato privado emitido a favor de una persona particular, a ser pagado en un tiempo determinado, se tornó progresivamente más abstracto hasta que alcanzó al actual billete no canjeable. El contrato privado se hizo pagadero al portador y no a una persona en particular; luego se hizo pagadero a la vista en vez de serlo en un tiempo determinado.
El siguiente salto evolutivo tuvo lugar a medida que más gobiernos se movilizaban en apoyo de los billetes de sus bancos nacionales como moneda nacional. Esto dió lugar a que más gente se habituara a ellos como "sustituto" del oro o la plata.
Luego, en períodos de emergencia, el gobierno podía suspender la obligación de canjear los billetes, transformándolos efectivamente en el único dinero en circulación.
La etapa final tuvo lugar cuando los gobiernos descubrieron el potencial del dinero artificial para cubrir su propio déficit financiero. Esto se alcanzó a través de una legislación especial que hizo de sus billetes "dinero legal" y obligó a la gente a aceptarlos como pago de todas las deudas oficiales. Luego de muchas décadas, los gobiernos eliminaron todos los "dineros mercancía", monedas de oro y plata, de circulación. Así, la promesa de pago no canjeable del gobierno se convirtió en el único medio disponible de intercambio. Se habia creado un dinero puramente simbólico y artificial.
Por este asunto del dinero mucha gente había luchado antes. El papel moneda fue defendido por los usureros y economistas, que sostenían que el dinero podía ser sustituido por símbolos que eran propiedad del estado. Fue atacado por los defensores de la libertad, que sostenían que el dinero no era el monopolio del estado y por lo tanto era una mercancía como cualquier otra. A continuación, exponemos algunos de los argumentos.

Los economistas

Era una máxima del Derecho Romano que el valor del dinero era fijado por decreto imperial. Estaba expresamente prohibido tratar al dinero como mercancía. "Sin embargo, no será legal para nadie comprar dinero pues, ya que fue creado para el uso público, no le está permitido ser una mercancía" (Codex Theodosianus, lib. 9, tit. 23).
Nicholas Barbon dedujo el derecho del estado a "crear dinero", es decir a dar a una cantidad de plata denominada chelín, el nombre de una cantidad mayor, como por ejemplo corona, y pagar así a sus acreedores chelines en lugar de coronas. "El dinero en la realidad se desgasta y aliviana debido a su frecuente recuento... Es la denominación y circulación del dinero lo que los hombres tienen en cuenta al negociar, no es la cantidad de plata... Es la autoridad pública sobre el metal lo que lo hace dinero" (Barbon, Nicholas. A Discourse on Coining the New Monew Lighter. In Answer to Mr. Locke's Considerations etc., Londres 1696, p. 25, 29, 30).
"El hecho de que, en lo concerniente a nuestros intercambios domésticos, todas las funciones monetarias usualmente cumplidas por las monedas de oro y plata pueden ser cumplidas con igual eficacia por la circulación de billetes no canjeables sin más valor que el ficticio y convencional... que derivan de la ley, es un hecho que no puedo concebir que admita contradicción". (Fullarton, John. On the Regulations of Currencies, 2ª edición, Londres 1848, p. 21).
"El dinero es su símbolo" (el de las mercancías) (Forbonnai, François Véron de. Éléments du commerce, nueva edición, Leyden 1776, vol. 2, p. 143).
"El dinero es el símbolo de una cosa y la representa" (Montesquiey, Charle Louis de. Esprit des lois (1748), en Oeuvres, Londres 1767, vol. 2, p. 3).
"El hecho de que la circulación de dinero en sí misma separe el contenido nominal de las monedas de su contenido real , separando su existencia metálica de su existencia funcional, implica la posibilidad latente de reemplazar dinero metálico con piezas hechas de otro material, es decir símbolos que cumplirían la función de las monedas" (Marx, Carl. Capital (1867), Penguin, Londres 1976, vol. 1, p. 222/3)..

Los guardianes de la libertad

"El dinero no es un mero símbolo, pues es riqueza en sí mismo; no representa los valores ni es su equivalente" (Le Trosne, Guillaume François. De l'intérêt social par rapport à la valeur, à la circulation, à l'industrie, et au commerce intérieur et exterieur (1777), en Physiocrates, Daire, parte 2, París 1846, p. 910).
"Si uno de estos dos valores es dinero o si ambos son mercancías ordinarias, es en sí misma una cuestión completamente irrelevante" (Mercier de la Rivière, Paul Pierre le. L'Ordre naturel et essentiel des sociétés politiques (1767), en Physiocrates, Daire, parte 2, París 1846).
"El dinero es la mercancía universal" (Verri, Pietro. Meditazione sulla economia politica (1771), en Scrittori Classici italiani di economia politica, Parte Moderna, Custodi, vol. 15, Milán 1804, p. 16).
"La plata y el oro, acuñados o no, aunque son usados como medida de todas las otras cosas, no son menos mercancía que el vino, el aceite, el tabaco, las vestimentas o los efectos" (Child, Josiah. A Discourse Concerning Trade, and that in Particular of the East-Indies, etc., Londres 1689, p.2).
"El oro y la plata tienen valor como metales antes que como dinero". "Las monedas que hoy tienen una denominación meramente ideal, son en todas las naciones las más antiguas; una vez fueron reales, y porque fueron reales la gente las usaba para contabilizar". (Galiani, Ferdinando. Della moneta, p. 72, 153, vol. 3 de la colección de Custodi, titulada Scrittori classici italiani di economia politica, Parte Moderna, Milán 1803).
"Las falsas definiciones de dinero pueden ser divididas entre dos grandes grupos: aquellas que lo hacen más y aquellos que lo hacen menos que una mercancía" (Wilhelm Roscher. Die Grundlagen der Nationalökonomie, 3ª edición, Stuttgart1858, p. 207).

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