El Retorno del Dinar de Oro

' Umar Ibrahim Vadillo

Dinar de Oro. Contemporáneo

La Ley Islámica sobre deudas

La Ley Islámica establece ciertas restricciones en la creación y transferencia de crédito. El intento de diferir el pago en ciertas operaciones es considerado usura o ‘riba’, que, en el Islam es un crimen peor que el robo o el adulterio. Esta fuerte prohibición de la usura establece un límite a la creación de crédito, previniendo desde el comienzo su abuso. Esta posición debe ser comparada con la falta de limitaciones establecida respecto de la creación y transferencia de crédito en el moderno mundo económico. No hay duda de que el capitalismo moderno no sería lo que es hoy si no fuera por la extraordinaria capacidad de generar crédito por medio de sus instituciones financieras. El crédito es todo en el capitalismo: su dinero es crédito, sus mercados operan a crédito, su crédito es crédito sobre crédito.
Esta falta de limitaciones ha resultado en el extraordinario aumento de una economía especulativa. Esta economía especulativa opera más allá de las fronteras del dinero físico y las mercancías físicas, pero afecta pese a todo al valor del dinero y de las mercancías. Cualquier intento exitoso de refrenar el poder de la especulación usurera en la economía necesitará remitirse a los fundamentos, esto es, reintroducir limitaciones en la creación y transferencia de crédito.
Esta sección de La Ley Islámica ha sido ignorada por décadas. Los académicos modernos, en un intento de "islamizar" el capitalismo, lo han ignorado completamente, o a veces, mucho peor, lo han manipulado con el objeto de justificar sus opiniones. No hay lugar para un banco islámico dentro de La Ley Islámica. Pero en el intento desesperado de justificar la banca islámica -de justificar lo imposible- los académicos modernos han reinterpretado aquellos aspectos de La Ley Islámica concernientes a estos asuntos. No han hecho más que hacer aceptable lo que está prohibido.

Transferencia de deudas en la ley Islámica.

Cuando las deudas son ofrecidas fuera del terreno de las dos partes involucradas, se convierten en sustitutos del dinero. La transferencia de una deuda a una tercera parte está regulada en La Ley Islámica. Puede ser legal o fraudulenta, y por lo tanto prohibida. En ciertas ocasiones una deuda, que es el registro de un acuerdo de pagar un cierto importe en un plazo, es usada para generar ganancias ilícitas. En general, las deudas en el Islam están limitadas a ser deudas y nada más. En otras palabras, las deudas están concebidas para ser cumplidas como se indica en el contrato, y si son transferidas, esto se hace mediante la cancelación del viejo contrato y la escritura de uno nuevo.
La creación de la deuda está limitada a un caso particular y a una persona particular, y no puede ser generalizada. Está limitada sólo a aquellos que por cualquier razón no poseen dinero en ese momento, pero se considera injusta si, por ejemplo, un rico abusa de ella:
"Yahya me relató, de Málik, de Abu-z-Zinad, de al-A'raj, de Abu Hurairah, que el Mensajero de Allah, la paz y bendición de Allah sean con él, dijo: 'la dilación del pago por parte de un rico es injusticia, pero cuando uno de vosotros es remitido para que un hombre solvente pague, dejadle que acepte la remisión'". (Al Muwatta, Libro de las transacciones comerciales, 84).
Está limitado a casos particulares, pero no para todos en general:
"Málik me relató según Musa ibn Maysara que oyó a un hombre decir a Sa'id ibn al Musayyab: 'yo soy hombre que vende a cambio de una deuda'. Sa'id dijo: 'no vendas excepto a cambio de lo que llevas directamente a tu camello'". (Al Muwatta, Libro de las transacciones comerciales, 85).
"Dijo Málik: 'pagar por anticipado por algo que está en mano sólo es bueno cuando el comprador toma posesión de aquello por lo que ha pagado tan pronto como entrega el oro, ya se trate de un esclavo, camello, casa, o, en el caso de los dátiles, comienza a recogerlos cuando ha pagado el dinero. No es bueno que haya aplazamiento o crédito en tal transacción".
"Dijo Málik: 'un ejemplo que ilustra lo que está desaprobado en esta situación es que, por ejemplo, un hombre pueda decir que desea pagar a alguien por adelantado por el uso de su camello en el Hajj, y falte aún algún tiempo para el.Hajj, o que pueda decir algo similar acerca de un esclavo o casa'". (Al Muwatta, Libro de las transacciones comerciales, 26).
Y la transferencia de deudas está también limitada dentro de su uso espontáneo y normal.

El caso de una deuda por una deuda

Una deuda por una deuda significa que alguien intercambia una deuda que se le debe por otra que debe ser pagada por él.
Una deuda no puede ser usada como medio de intercambio, porque su uso transformará todas las transacciones a plazo, que son halal (permitidas), en algo haram (prohibidas).
"Dice Málik: 'si alguien anticipa oro o plata a cambio de determinados animales o bienes que son entregados antes o después de la fecha, no hay daño en que el comprador venda esos bienes al vendedor a cambio de otros bienes a ser tomados inmediatamente y no a plazo, sin importar cuál sea la cantidad de esos bienes, salvo en el caso de los alimentos porque no es halal vender alimentos antes de tener la completa posesión de ellos. El comprador puede vender esos bienes a alguien distinto de la persona de quien los adquirió a cambio de oro o plata u otros bienes. Toma posesión de ellos y no lo aplaza, porque si lo aplaza es desagradable y se entra en una transacción no aprobada de plazo contra plazo. El plazo contra plazo es vender deudas debidas por un hombre a cambio de deudas debidas por otro hombre'" (Al Muwatta, Libro de las transacciones comerciales, 79).
"Málik dijo: 'No hay inconveniente en todo aquello que es tomado tal como está, como la leche fresca y los dátiles cosechados frescos, que el comprador puede tomar diariamente. Si el suministro se interrumpe antes de que el comprador tenga aquello por lo que ha pagado, el vendedor le devuelve la porción de oro que se le debe, o de otro modo el comprador toma bienes de él hasta el valor de lo que se le debe y acerca de los cuales existe acuerdo mutuo. El comprador debe permanecer con el vendedor hasta que los ha tomado. No está aprobado que el vendedor se retire porque la transacción caería entonces en la categoría prohibida de deuda por deuda'" (Al Muwatta, Libro de las transacciones comerciales, 26).
"Málik dijo: 'el modo de hacer las cosas entre nosotros respecto de alguien que efectúa un anticipo a cambio de comestibles a un precio determinado hasta una fecha dada, y la fecha llega y encuentra que el vendedor no tiene suficiente de lo que le ha vendido para concluir la operación, por lo cual revoca la venta, es que debe recibir en devolución sólo la exacta cantidad de oro o precio que haya pagado. No compra ninguna otra cosa del hombre por el mismo precio hasta que haya recibido lo que pagó. Esto porque si toma algo diferente del precio que pagó, o lo cambia por otros bienes distintos de los que ha comprado, estaría vendiendo comestibles antes de disponer de ellos'". (Al Muwatta, Libro de las transacciones comerciales, 49)

Acerca del comerciar generalmente con recibos (deudas).El comerciar generalmente con deudas no restringidas a casos particulares, es usura y es haram.

Zayd ibn Thabit, uno de los Compañeros del Mensajero de Alla, la paz y las bendiciónes de Allah sean con el, hizo haram el comercio con recibos. Dijo que es usura: "Yahya me relató de Málik que oyó que los recibos eran dados a la gente en tiempos de Marwán ibn al Hákam a cambio de productos del mercado en al-Jar.
Compraban y vendían los recibos entre ellos antes de la entrega de los bienes. Zayd ibn Thabit y uno de los Compañeros del Mensajero de Allah, la paz y las bendiciones de Allah sean con él, fueron donde Marwán ibn al Hákam y le dijeron:
'¡Marwán! ¿Haces tú que la usura sea halal?' Dijo: '¡Allah me proteja! ¿Qué es eso?'. Dijo: 'Estos son recibos [sukuuk ] que la gente compra y vende antes de la entrega de los bienes'. Marwán envió entonces guardias para que los siguieran, los tomaran de las manos de la gente y los devolvieran a sus propietarios" (Al Muwatta, Libro de las transacciones comerciales, 44).


Sobre las deudas que representan oro, plata o comestibles. Una deuda que representa oro, plata o comestibles no puede ser comprada o vendida.


Las deudas que representan productos primarios, como oro, plata o comestibles, lo cual es como decir dinero, o comida, están excluidas como medio de intercambio: no se pueden vender. Justamente estos productos son los que la gente aceptaría más probablemente porque son primarios, y en consecuencia demandados constantemente. Esto es cerrar la puerta a que las deudas se conviertan en medio de intercambio, puesto que la otra mercancía (diferente de la que llamamos primaria), nunca será aceptada comúnmente como medio de intercambio.
"Umar ibn al Jattab quiso que el oro, la plata y los alimentos no fueran vendidos a cambio de bienes a ser pagados más tarde. No quiso que hubiera dilación o aplazamiento en ninguna venta de ese tipo, ya sea que involucrara a uno solo o a varios productos". (Al Muwatta, Libro de las transacciones comerciales, 38).
"Yahya me relató según Málik, según 'Abdullah ibn Dinar, según 'Abdullah ibn 'Umar, que el Mensajero de Allah, la paz y las bendiciones de Allah sean con él, dijo: 'el que compra alimentos no debe venderlos hasta tomar posesión de ellos'" (Al Muwatta, Libro de las transacciones comerciales, 41).
"Málik dijo: 'El Mensajero de Allah, la paz y las bendiciones de Allah sean con él, prohibió la venta de alimentos antes de obtener su entrega'" (Al Muwatta, Libro de las transacciones comerciales, 49).
"Málik dijo: '...el Mensajero de Allah, la paz y las bendiciones de Allah sean con él, dijo: oro por plata es usura, excepto de mano en mano'" (Al Muwatta, Libro de las transacciones comerciales, 38).

Sobre la venta de la misma clase de bienes a la misma persona que los debe, a un precio mayor Esto está prohibido..

"Dijo Málik: 'El modo generalmente aceptado de actuar entre nosotros respecto de efectuar anticipos a cambio de esclavos, ganado o bienes, es que cuando todo lo que será vendido es descrito y se da un anticipo por una fecha y llega el vencimiento, el comprador no revende nada a la persona de la cual compró por un precio mayor al del anticipo, antes de tomar completa posesión de aquello por lo que ha pagado por anticipado. Si lo hace, es usura'" (Al Muwatta, Libro de las transacciones comerciales, 70).
"Dijo Málik: 'si alguien da en anticipo oro o plata a cambio de animales determinados o bienes que han de ser entregados antes de una fecha dada, y llega esa fecha, o si es antes o después de la fecha, no hay inconveniente en que el comprador venda esos bienes al vendedor por otros bienes a ser entregados inmediatamente y no a plazo, sin importar a cuánto ascienda el precio de esos bienes, salvo en el caso de alimentos, porque no es halal vender alimentos antes de tener la plena posesión de ellos'" (Al Muwatta, Libro de las transacciones comerciales, 70).

Sobre la venta de deudas en las que hay incertidumbre: Está prohibida.

Sólo se puede transferir una deuda en tanto exista clara evidencia de que el deudor puede pagar y que no está endeudado más allá de sus posibilidades de pago. Las transacciones inciertas están prohibidas.
Según al Muwatta, del Imam Málik: "Dijo Málik: 'uno no debe comprar una deuda debida por un hombre, presente o ausente, sin la aceptación del deudor, ni debe comprar una deuda debida a un hombre por un difunto, aún cuando sepa qué ha legado éste. Esto porque comprarla es una transacción incierta y uno no sabe si la transacción será concluida o no'" (Al Muwatta, Libro de las transacciones comerciales, 85).
No está permitido comprar una deuda cuando puede existir incertidumbre debido a que no esté claro si la transacción será o no concluida.
"Dijo: 'la explicación de qué está desaprobado comprar una deuda debida por un ausente o difunto es que no se sabe qué deudores del causante pueden tener reclamos contra él. Si el difunto es responsable por otra deuda, el precio que el comprador paga podría resultar inútil'" (Al Muwatta, Libro de las transacciones comerciales, 85).
Lo que lo hace incierto es que la persona puede tener más deudas que las que puede pagar, como resulta claro en el caso de un difunto.
"Dijo Málik: 'hay también otra falta. Está comprando algo que no le está garantizado, y por lo tanto si el acuerdo no es concluido lo que haya pagado se tornará inútil. Es una transacción incierta, y no es buena'" (Al Muwatta, Libro de las transacciones comerciales, 85).
Una deuda debe ser garantizada. Si no lo es, su compra deviene transacción incierta.."Málik dijo: 'uno distingue entre un hombre que sólo vende lo que realmente tiene y uno que es pagado por adelantado por algo que aún no posee. El que da el anticipo lleva su oro, con el que pretende comprar. El vendedor dice: estos son diez Dinares, ¿qué deseas que te compre con ellos? Es como si hubiera dado diez Dinares al contado a cambio de quince Dinares a ser pagados luego. Por eso está desaprobado. Es algo que conduce a la usura y el fraude'". (Al Muwatta, Libro de las transacciones comerciales, 85).
¿Qué es, por lo tanto, garantizar una deuda? Málik explica aquí la diferencia entre alguien que debe algo que posee y alguien que debe algo que no posee. Si la persona no posee lo que debe, la deuda no está garantizada. Intercambiar este tipo de deuda está desaprobado porque conduce tanto a la usura como al fraude.

Los efectos de la creación y tráfico de crédito sin limitaciones.

Cuando la deuda es puesta en circulación, y si se considera que la creación de deuda no tiene restricciones, el mercado se corrompe. Uno de los efectos de esta corrupción es la inflación. Inflación significa el aumento en las existencia de dinero y crédito, que tiene como resultado la disminución del valor del dinero que todos poseen. Este incremento en las existencias ocasiona una elevación de los precios de los bienes.
La inflación artificial en las épocas del oro solía ser la reducción en la cantidad de oro en las monedas. A veces se recortaban las monedas, incluso por medios oficiales. En ocasiones restaban parte del peso de una moneda de oro. Una moneda que contenía sólo 2 gramos de oro tenía un sello oficial que indicaba 5 gramos. El sello era luego considerado la moneda legal del reino. Así, el símbolo del sello se transformaba en la realidad de la moneda. Esto permitía multiplicar la cantidad de monedas a partir de la nada. El efecto fue que las monedas disminuyeron su valor.
La creación de dinero de la nada por medio del crédito es similar al recorte de monedas, porque es poner más dinero en circulación del que realmente existe. Y puede ser considerado como la corrupción en la tierra atribuida al recorte de las monedas.
"Yahya me relató de Málik que Yahya ibn Sa'id oyó a Sa'id ibn al Musayyab decir: 'recortar oro y plata forma parte de la corrupción activa en la tierra'" (Al Muwatta, Libro de las transacciones comerciales, 37).
El papel moneda es lo mismo. El papel moneda solía representar, como promesa de pago al portador, una cantidad de oro. Después produjeron más billetes que dinero, y fueron constantemente forzados a devaluar la paridad entre los billetes y la moneda. Finalmente, el símbolo, el papel, se convierte en moneda por sí mismo. El símbolo se transforma en la realidad (examinaremos este aspecto más adelante). El efecto del aumento artificial de dinero por medio de deuda crea inflación, como lo hace el recorte de monedas.

La productividad artificial del dinero

La mayor parte de este deseo de expandir el dinero no existiría sin un atributo fundamental concedido al dinero: el producir intereses, es decir hacer el dinero artificialmente productivo. Desde el punto de vista de un comerciante, ¿cuál sería el sentido de prestar veinte veces más dinero del que tiene, si luego la renta del préstamo fuera cero? Cero multiplicado por veinte es también cero. Pero si pudiera prestar al cien por ciento veinte veces más dinero del que tuviera, produciría una renta sobre su dinero inicial del doscientos por ciento. Esto es lo que hace de la banca un negocio tan extraordinario. Los banqueros pueden afrontar el pago de un interés del diez por ciento sobre un depósito si pueden obtener una renta real del doscientos por ciento sobre ese dinero, prestando veinte veces el monto inicial, también al diez por ciento de interés. La idea de que el dinero es en sí mismo productivo es naturalmente absurda. Aristóteles ya hizo notar que el hecho de que los usureros hicieran ganancia del dinero es en sí mismo contrario a la naturaleza. Como Plutarco explicó: "Y luego [los prestamistas] hacen burla de los científicos, que dicen que nada surge de la nada; para estos hombres los intereses surgen de lo que aún no tiene existencia ... pues prestan dinero contra la ley, cobrando impuestos de sus deudores o más bien, si debo decir la verdad, estafándolos en el acto del préstamo; pues quien recibe menos que el valor nominal de su documento es estafado".

Anterior Siguiente