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Esto publicó el Diario Reforma el 8 de Diciembre de 2002

Celebran indígenas musulmanes
Señalan que decenas de tzotziles pertenecen al Islam. Oran por el Ramadán, mes de ayuno obligatorio para los musulmanes, que dicen los unifica
 
Por MARÍA TERESA DEL RIEGO GRUPO REFORMA  

SAN CRISTOBAL DE LAS CASAS / Chiapas

La comunidad musulmana de Chiapas, compuesta en más de un 90 por ciento por indígenas tzotziles, inició este fin de semana la fiesta del fin de Ramadán, con una oración especial en la mezquita, un convivio y diversas actividades infantiles.

Para los musulmanes, el Ramadán es un mes lunar de ayuno obligatorio, que constituye uno de los cinco pilares del Islam.

Esteban López Moreno, secretario de la Misión para el Da'wa en México, explicó que la fiesta del fin del Ramadán, que en árabe se llama "'Id al Fitr", es muy importante porque unifica a toda la comunidad musulmana del mundo.

"Estamos celebrando el final del mes de ayuno obligatorio para los musulmanes, que es el Ramadán. Es una fiesta muy importante en la que se unifica toda la comunidad musulmana.

"Se hace una oración especial y hay un encuentro fraterno, de hermandad, entre todos los musulmanes. Es una fiesta de unidad y hermandad", indicó.

Dijo que el Ramadán es un mes de ayuno en el que el musulmán se dedica con más intensidad al recuerdo y a la obediencia de su creador, porque se separa del mundo cotidiano desde el amanecer hasta la puesta del sol.

"Es un mes que tiene una importancia espiritual y física muy importante porque es una purificación de nuestro cuerpo y de nuestro corazón", expresó.

Por su parte, miembros de la comunidad musulmana explicaron que el Ramadán es "un paréntesis en nuestra vida para reflexionar y estar con nuestro creador".

"El mes del Ramadán es un tiempo para reflexionar y para empezar de nuevo. Cuando termina, sientes que ya has cumplido con tu Señor y eso te da mucho gusto", comentó Yanna.

Para Salija, el Ramadán significa "un periodo de ruptura de las costumbres normales, de recogimiento y de enriquecimiento".

"La sensación que te queda cuando termina el Ramadán es de paz", comentó.

Ibrahim, por su parte, dijo que el Ramadán unifica a los indígenas, quienes durante ese mes "están juntos recordando a su Señor, que es Alá, superándose, aconsejándose, dándose la mano y dando lo mejor que tienen".

"El Ramadán para la gente musulmana tzotzil es una cosa muy grande", expresó el joven indígena.

A lo largo de su vida, los musulmanes deben cumplir con los cinco pilares del Islam: Reconocer la unidad de Allah y que el profeta Mohammed es su mensajero; hacer la oración cinco veces al día, ayunar el mes de Ramadán, pagar el Zakat y peregrinar a la Casa de Allah una vez en la vida si tienen los medios.

De 1995 a la fecha, decenas de indígenas tzotziles de la zona de los Altos de Chiapas se han convertido al Islam.


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