LAS LUCES RESPLANDECIENTES DEL VIAJE
Y LA ASCENSIÓN DEL MEJOR DE LA CREACIÓN

(al-Anwar al-bahiyya min isra' wa mi`raj khayr al-bariyya)

Por

Sayyid Muhammad `Alawi al-Maliki al-Hassani,

(que Allah lo tenga en Su misericordia)

Primera Parte

1. Introducción

Las alabanzas a Allah, que ha elegido a su siervo digno de elogio, Muhammad, para el Mensaje. Le distinguió con el súbito viaje en el Buraq y le hizo ascender en las escalas de la perfección a los elevados cielos para mostrarle los más grandes signos de su Señor. Le elevó hasta que alcanzó el Árbol del Loto del Límite Máximo donde termina la ciencia de todo Mensajero-Profeta y de todo Ángel de la Cercanía, donde se halla el Jardín del Refugio, le elevó hasta el punto donde escuchó el sonido de los cálamos que escriben lo que aconteció y lo que ha de acontecer.

Allí Él se manifestó a Sí mismo mediante una visión y se dirigió a él íntimamente en la estación del encuentro, acompañándole de modo que no permaneciera solo. Allí Él calmó su temor en esos elevados mundos y le comunicó lo que Él quiso, le reveló lo que Él quiso, le enseñó lo que Él quiso y le explicó lo que Él quiso.Le mostró de sus signos de soberanía y de sus signos de creación y del no visto la unicidad y perfección de Su majestad inmensa, las maravillas de Su poder señorial y la sublimidad de Su sabiduría sin principio.Gloria a Él, el Dios que conoce la confidencia y el secreto del corazón y que conoce lo que es ¡aún más sutil y oculto!. Él escucha el paso ligero de la patas de la hormiga negra sobre una inmensa roca en la oscuridad de la noche.

Doy testimonio de que no hay dios sino Allah, el santificado en Su esencia de toda sombra o representación de la imaginación, exaltado por encima de tener un compañero en Sus atributos y actos. Doy testimonio de que nuestro señor Muhammad es Su siervo y Mensajero, cuyo rango Allah ha elevado de modo que ninguno de los siete cielos ni ninguno de los Profetas puede alcanzarlo. Pues ¿cómo podrían ellos alcanzar su estatura cuando ellos le fueron mostrados en la Casa Bendita en Jerusalén donde Jibril le dio precedencia sobre ellos de modo que él los condujo en la oración y después le informó sobre sus lugares y sus estaciones en los cielos, mostrando de esa manera que él es su líder supremo y su más destacado líder desde el principio?

Allah dio testimonio de que el Profeta era el Guía mediante su conocimiento y el Instructor Justo en sus acciones. Él elevó su manera de hablar por encima de la vanidad y la desgracia. Él liberó a su más profundo ser de engañarse sobre lo que sus ojos veían y Él apartó sus ojos de la falsedad y la transgresión. Después vio a su Señor en la estación de la proximidad y la servidumbre.Y no erró en percatarse de la realidad del acontecimiento sino que recibió todo lo que le fue comunicado tanto de conocimiento parcial como total.

Que la bendición y la paz de Allah sean sobre él y su Familia, la Gente de Guía y Firmeza, y sobre sus excelentes y puros Compañeros, portadores de la carga de la herencia profética, defensores de la Religión Preciosa con cada espada bruñida, que han triunfado y ganado las más elevadas residencias de la Morada de Eternidad.

Para empezar, el indigente necesitado de la misericordia de su generoso Señor, Muhammad ibn ‘Alawi ibn ‘Abbas al-Maliki al-Hasani, que Allah le trate con su radiante bondad, dice: Allah me ha concedido el favor de escribir un amplio tratado que cubre de manera sustancial la investigación sobre el tema de al-isra’ wa al-mi’raj. Después Él expandió mi pecho de modo que pueda reunir su narración en un solo texto como una monografía separada a fin de permitir el acceso a la misma a las personas en general. De esta manera, ellos se pueden familiarizar por sí mismos con ese texto y pueden recitarlo en las reuniones públicas y en las grandes celebraciones en la que los musulmanes se reúnen para conmemorar al-isra’ wa al-mi’raj, como es costumbre en varios países, especialmente en los dos Santuarios Sagrados.

He recopilado mi propio trabajo con el del hafiz al-Shami y el de Najm al-Din al-Ghayti para formar un único texto comprensivo con la mención de las adiciones en los lugares apropiados. Este texto incluye la mayor parte de las diferentes narraciones sobre este tema. He proporcionado un ligero comentario y breves notas explicando el significado de palabras raras o difíciles. He llamado a este tratado: al-Anwar al-bahiyya min isra' wa mi`raj khayr al-bariyya, “las luces resplandecientes del viaje y la ascensión del mejor de la creación”, pidiendo a Allah que conceda un beneficio por ello y que lo acepte como algo hecho puramente por causa de Él. Que las bendiciones y la paz de Allah sean con nuestro señor Muhammad y su Familia y sus Compañeros.

2.El esfuerzo de los Úlema en organizar el relato del isra’ y el mi’raj en una sola versión.

Los Úlema se han esforzado en organizar este relato y reunir sus narraciones en una sola versión, haciendo mención a la vez de algunas adiciones por separado, a fin de facilitar su atenta lectura y su beneficio. Así, reunieron las narraciones en un solo lugar para las gentes en general. Esto es algo permitido de acuerdo con las reglas de los expertos en el campo del hadiz tal como ha sido dicho por ellos. Muchos de ellos han usado este método en varios casos en los que han juntado las varias narraciones de diferentes narradores de un mismo hecho, como se ha hecho con la Peregrinación de Despedida y algunos de los asaltos y campañas militares. El maestro del hadiz al-Shami hizo esto con el relato del Viaje y la Ascensión del Profeta así como el maestro de hadiz al-Ghayti y varios otros eruditos. Esto es lo que dijo al-Shami al respecto en su gran libroal-Mi’raj, y que es de utilidad:

Sabed, que Allah tenga misericordia sobre ti y sobre mi, que cada uno de los hadices de los Compañeros [en este tema] contiene lo que los otros no contienen.En consecuencia, consulté con Allah el Poderoso y concatené esos hadices reordenando así el relato en un solo texto a fin de que pueda ser más dulce para los oídos atentos, y a fin de que su beneficio convenga a todas las ocasiones.

Si alguien dice: “Cada hadiz del mi’raj difiere del siguiente y las ascensiones pueden ser tantas como el número de sus relatos: ¿por qué entonces has hecho de todas ellas una sola narración?”, yo digo: El autor del Zad al-ma’ad [Ibn al-Qayyim] dijo:

Éste es el camino de los débiles de mente entre los literalistas de la escuela Zahiri que son autoridades en los textos transmitidos.Si ellos ven en el relato una formulación que difiere de la versión de uno de los narradores ellos multiplican por consiguiente la ocurrencia del hecho. El punto de vista correcto es lo que los Imames de la transmisión del texto han dicho: a saber, que el mir’aj ocurrió una sola vez en Meca después del inicio de la Profecía. Es de extrañar que estas personas hayan afirmado que el mir’aj ocurrió repetidamente.¿Cómo pueden consentir la conclusión de que en cada vez cincuenta oraciones se le prescriben, después él viene y va entre Musa y su Señor hasta que las oraciones se convierten en cinco y su Señor dice: “He decretado lo que Me es debido y he reducido la carga de Mis esclavos” sólo para regresar una segunda vez con cincuenta oraciones que nuevamente disminuye de diez en diez?

El maestro del hadiz ‘Imad al-Din Ibn Khatir dijo en su historia [al-Bidaya wa al-nihaya], después de observar que la versión de Malik ibn Sa’sa’a’s no hacía mención de Jerusalén:

Algunos de los narradores habrían de omitir parte del relato por ser conocido, o debido al olvido, o porque sólo mencionarían lo que consideraban importante, o porque en una ocasión se mostraría ansioso de relatarlo completamente mientras que en otras ocasión le diría a su público lo que les era de más utilidad para éstos.

Aquel que relaciona cada narración que difiere de otra a una ocurrencia separada afirmando de esa manera varias ascensiones se ha desviado ampliamente y ha dicho algo totalmente insostenible y no ha logrado lo que buscaba. La razón es que todas las versiones contienen su encuentro con los Profetas y la prescripción que se le hizo de la oraciones: ¿cómo podría entonces defender alguien la multiplicación de estas ocurrencias? Este es un entendimiento extremadamente forzado ni ha sido relatado por ninguno de los Salaf, mientras que si esto hubiera efectivamente ocurrido varias veces el Profeta lo habría informado a su Comunidad y la gente lo habría transmitido frecuentemente.

3.La recopilación de los hadices del Isra’ y el Mi’raj

En el nombre de Allah, el Más Misericordioso, el Más Compasivo. Las bendiciones y la paz sean sobre el Mensajero de Allah y su Familia y Compañeros.

Mientras el Profeta, que las bendiciones y la paz sean con él, estaba en al-Hijr en la Casa (el espacio semicircular bajo el canal de agua que está abierto a ambos lados del lado noroeste de la Ka’ba) descansando acostado en medio de dos hombres (su tío Hamza y su sobrino Ja’far ibn Abi Talib), Jibril y Mika’il vinieron a él. Con ellos estaba un tercer ángel (Israfil). Le llevaron consigo hasta que estuvo en la fuente de Zamzam donde le pidieron que se recostara sobre su espalda y Jibril lo agarró de entre ellos.(Otra versión dice:) “El techo de mi casa se abrió y Jibril descendió”.

Jibril abrió el pecho de Profeta desde su garganta hasta la base del vientre.Después Jibril le dijo a Mika’il: “Tráeme un tast (una vasija, normalmente de cobre) de agua de Zamzam para que purifique su corazón y expanda su pecho”. Jibril tomó su corazón y lo lavó tres veces, quitando de él lo erróneo.Mika’il estuvo yendo y viniendo hacia él con la vasija de agua de Zamzam tres veces.

Después le trajo una vasija de oro llena de sabiduría y creencia que Jibril vació en su pecho. Llenó su pecho con hilm (inteligencia, paciencia, buen carácter), conocimiento, certeza y sumisión, y después lo cerró. Lo selló entre sus hombros con el sello de la Profecía.

Después trajo al Buraq (un animal de montar cual relámpago), de apariencia agradable, embridado, una bestia blanca más larga que un burro pero más pequeño que una mula. Podía poner sus cascos en el límite más extremo de su mirada. Tenía orejas largas. Cuando encaraba una montaña extendía las patas traseras y cuando iba cuesta abajo extendía sus patas delanteras. Tenía dos alas en sus muslos que le daban fuerza a sus patas.

Cuando el Profeta se acercó para montarlo se puso a corcovear. Jibril puso su mano sobre su crin y le dijo: “¿No estás avergonzado, Oh Buraq? Por Allah, nadie te ha montado en toda la creación más querido por Allah que él”. Al escuchar esto, se avergonzó tanto que se puso a sudar hasta que quedó empapado, y se quedó sin moverse para que el Profeta pudiera montarlo.

Los otros Profetas solían montar al Buraq antes de ello. Sa’id ibn al-Musayyib dijo: “Es la bestia de Ibrahim que éste solía montar cuando viajaba a la Casa Sagrada”.

Jibril partió junto con él. Se colocó a su derecha mientras que Mika’il se puso a su izquierda.(En la versión de Ibn Sa’d:) Quien sujetaba el estribo era Jibril y el que sostenía las riendas del Buraq era Mika’il.

Viajaron hasta que llegaron a una tierra repleta de datileras. Jibril le dijo al Profeta: “Apéate y reza allí”. El Profeta obró así y volvió a montar. Después Jibril le dijo: “¿Sabes dónde has rezado?”. Él respondió: No. Jibril le dijo: “Has rezado en una tayba (una tierra de pastos) y la Emigración ocurrirá allí”.

El Buraq continuó su vuelo relámpago, colocando sus cascos allí hasta donde su mirada alcanzara.Después, Jibril dijo nuevamente: “Apéate y reza aquí”. Lo hizo así y volvió a montar. Después Jibril le dijo: “¿Sabes dónde has rezado?”. Él dijo: No. Jibril le dijo: “Has rezado en Madyan (una ciudad en la costa del Mar Rojo que linda con Tabuk cerca al valle de Shu’ayb), en el árbol de Musa” (donde Musa descansó de la fatiga y el hambre durante su fuga de Fir’awn).

El Buraq continuó su vuelo relámpago y después Jibril dijo nuevamente: “Apéate y reza aquí”. Lo hizo así y volvió a montar. Después Jibril le dijo: “¿Sabes dónde has rezado?”. Él dijo: No. Jibril le dijo: “Has rezado en la montaña Sina’ (Monte Sinaí) donde Allah se dirigió a Musa”.

Después llegó a una tierra donde los palacios de Siria le quedaron a la vista. Jibril le dijo: “Apéate y reza”. Lo hizo así y volvió a montar. Después el Buraq continuó su vuelo relámpago y Jibril le dijo: “¿Sabes dónde has rezado?”.Él dijo: No. Jibril le dijo: “Has rezado en Bayt Lahm (Belén), donde ‘Isa ibn Maryam nació”.

Mientras el Profeta estaba viajando montado en el Buraq vio a un shaytan de los jinnes que trataba de acercarse a él con un leño ardiendo. Adondequiera que el Profeta se volvía allí estaba. Jibril le dijo: “¿Te enseñaré unas palabras que, si las dices, su leño ardiendo se apagará y él caerá muerto?”. El Profeta le dijo que sí. Jibril dijo:

 

Di: a`udhu bi wajhillahi al-karimwa bi kalimatillahi al-tammatal-lati la yujawizuhunna barrun wa la fajirmin sharri ma yanzilu min al-sama'wa min sharri ma ya`ruju fihawa min sharri ma dhara'a fi al-ardwa min sharri ma yakhruju minhawa min fitani al-layli wa al-naharwa min tawariq al-layli wa al-naharilla tariqin yatruqu bi khayrin ya rahman

Me refugio en la Faz de Allah el Munificentey en las perfectas palabras de Allahque ni el justo ni el desobediente excedende mal de lo que desciende del cieloy de mal de lo que asciende a ély de mal de lo que hay creado en la tierray de las adversidades de la noche y de díay de los visitantes de la noche y del díaexcepto del visitante que viene con bondad,¡Oh Tú Benefactor!

Al escuchar esto, el demonio cayó muerto enfrente suyo y su antorcha se apagó.

Viajaron hasta que alcanzaron a una gente que sembraba y cosechaba en un día. Cada vez que segaban su cosecha ésta volvía a estar llena como antes. El Profeta dijo: “Oh Jibril, ¿qué es esto?”. Él respondió: “Éstos son al-mujahidun –aquellos que luchan- en el camino de Allah el Exaltado. Cada buena obra suya es multiplicada para ellos setecientas veces y lo que sea que gasten regresa multiplicado".

El Profeta entonces notó un viento fragante y dijo: “Oh Jibril, ¿qué es este dulce aroma?”.Él respondió: “Éste es el aroma de la mujer que peinaba el cabello de la hija de Fir`awn y el del su hijo. Mientras peinaba el cabello de la hija de Fir`awn el peine cayó al suelo y ella dijo: bismillah ta`isa fir`awn – En el nombre de Allah, ¡que Fir`awn perezca!, tras lo cual la hija de Fir`awn dijo: ¿Tienes otro Señor distinto a mi padre? Ella dijo: Sí. La hija de Fir`awn dijo: ¿Le diré a mi padre? Ella dijo: Sí. Se lo dijo a su padre y éste la convocó y dijo: ¿Tienes otro Señor distinto a mi? Ella respondió: Sí, mi Señor y tu Señor es Allah. Esta mujer tenía esposo y dos hijos. Fir`awn los convocó y empezó a incitar a la mujer y a su esposo a que renegaran de su religión, pero ellos se negaron a hacerlo. Él dijo: Entonces los mataré. Ella dijo: Sé bondadoso como para enterrarnos a todos nosotros juntos en una sola tumba si nos matas. Él dijo: Concedido, y es tu derecho pedírnoslo. Entonces ordenó que una enorme vaca hecha de cobre fuera llenada con líquido hirviendo (aceite y agua) y que ella y sus hijos fueran lanzados allí. Los niños fueron aferrados y lanzados allí uno tras otro. El segundo de ellos que era el más joven, aún era un bebé de pecho. Cuando le agarraron, él dijo: ¡Madre! Cae allí y no te demores pues ciertamente estás en lo correcto. Después de esto ella fue lanzada allí dentro junto con su niño”.

Él (Ibn ‘Abbas) dijo: “Cuatro personas han hablado desde la cuna mientras aún eran bebés: este niño, el testigo de Yusuf (cf. 12:26), el compañero de Jurayj e `Isa ibn Maryam”. (1)

Después el Profeta vio a unas personas a quienes se les destrozaba las cabezas, y cada vez regresaban a su estado original y sus cabezas volvían a destrozarse sin demora. Él dijo: “Oh Jibril, ¿quién es esta gente?”. Él respondió: “Son personas cuyas cabezas eran demasiado pesadas (en sus almohadas) como para levantarse y cumplir las oraciones prescritas”.

Después vio a una gente que vestía taparrabos por frente y por detrás. Defecaban del mismo modo que hacen los camellos y los corderos. Comían cardos y zaqqum – el fruto de un árbol que crece en el infierno y cuyo fruto se asemeja a las cabezas de los demonios (37:62-63- así como carbones encendidos al blanco y piedras de la Gehenna. Dijo: “¿Quiénes son estos, Oh Jibril?”. Jibril respondió: “Éstos son los que incumplieron son su obligación de pagar zakat de lo que poseían, mientras que Allah nunca retuvo nada para ellos”.

Después vio a unas personas que tenían frente a ellos carnes excelentes dispuestas en ollas y tenían también frente a sí carnes podridas y nauseabundas, y comían de la carne nauseabunda sin tocar la carne buena. El Profeta dijo: “¿Qué es esto, Oh Jibril?”. Jibril respondió: “Éstos son los hombres de tu Comunidad que tenían una excelente y lícita esposa en casa pero que se iban a ver a una mujer vil para pasar la noche con ella, y son las mujeres que dejaban a su excelente y lícito esposo para ir a ver a un hombre vil y pasar la noche con él”.

Después vio un trozo robusto de tablón de madera en medio del camino que ni siquiera un pedazo de tela ni aún menos que eso podía atravesar a menos que fuera agujereado. El Profeta dijo: “¿Qué es esto, Oh Jibril?”. Él respondió: “Esto es lo que le ocurre a aquellos de tu Comunidad que se sientan en medio de camino y cortan el paso” y recitó:

wa la taq`adu bi kulli siratin tu`iduna wa tasudduna `an sabilillah man amana bihi wa tabtaghunaha `iwajan

Y no estéis al acecho en cada camino para intimidar a los viajeros y desviar del camino de Allah a quien cree en Él, buscando que parezca tortuoso (7:86).

El Profeta vio a un hombre nadando en u río de sangre y su boca recibía golpes de rocas que después él tragaba. El Profeta preguntó: “¿Qué es esto, Oh Jibril”.Él respondió: “Esto es lo que les ocurre a los que comen usura”.

Después vio a un hombre que había juntado una pila de madera que no podía llevar y sin embargo le añadía más madera. Dijo: “¿Qué es esto, Oh Jibril?”. Jibril respondió: “Este es un hombre de tu Comunidad que consigue encargos de confianza de las personas que no puede cumplir y sin embargo insiste en llevarlos adelante.

Después vio a unas personas cuyas lenguas y labios eran cortados, volvían a su estado original para ser cortados de nuevo sin respiro. Él dijo: “¿Quiénes son estos, Oh Jibril?”. Jibril respondió: “Son los que oradores públicos de la división en tu Comunidad: dicen lo que no hacen”.

Después pasó cerca a unas personas que tenían uñas de cobre con las que se arañaban sus propias caras y pechos.Preguntó: “¿Quiénes son estos, Oh Jibril?”. Jibril respondió: “Son los que comieron la carne de las personas y empañaron de las gentes”.

Después vio un pequeño agujero y salir de allí a un enorme toro. El toro empezó a intentar entrar nuevamente al hoyo pero no era capaz. El Profeta dijo: “¿Qué es esto, Oh Jibril?”. Jibril respondió: “Éste es aquel de tu Comunidad que dice una enormidad, después siente remordimiento de haber dicho eso pero es incapaz de retirarlo”.

(al-Shami añadió:) Después llegó a un valle en el que respiró una dulce y fresca brisa con aroma de almizcle y escuchó una voz. Dijo: “¿Qué es esto, Oh Jibril?”. Jibril respondió: “Es la voz del Paraíso que dice. ¡Oh mi Señor, tráeme lo que me has prometido pues muy abundantes son mis habitaciones, mis vestidos con encajes de oro, mi seda, mis brocados, mis alfombras, mis perlas, mi coral, mi plata, mi oro, mis copas, mis cuencos, mis cántaros, mis sofás, mi miel, mi agua, mi leche, mi vino! Y Él dice: Tendrás a cada musulmán y musulmana, a cada mu'min y mu'mina, y a todo aquel que haya creído en Mi y en Mis Mensajeros y que haya hecho excelentes obras sin haberme asociado un compañero y sin haber tomado ayudantes fuera de Mi. Todo aquel que Me tema estará a salvo y a todo el que Me pida le daré y a quienquiera que Me haya prestado algo le pagaré, y quienquiera que deposite su confianza en Mi Yo le bastaré. Yo soy Allah más allá del cual no hay otro dios.Nunca fallo en Mi promesa.¡Los creyentes ciertamente tienen el éxito!¡Bendito es Allah, el mejor de los creadores! El Paraíso respondió: Acepto.”

Después llegó a un valle en el que escuchó un sonido detestable y percibió un viento con olor de hedor. Él dijo: “¿Qué es esto, Oh Jibril?”. Jibril respondió: “Es el sonido de la Gehenna diciendo: ¡Oh Señor, dame lo que me has prometido, pues abundantes son mis cadenas, mis yugos, mis castigos, mis fuegos, mis cardos, mi pus, mis torturas! Mi profundidad es abismal, mi calor es extremo, por tanto ¡dame lo que me has prometido! Y Él responde: Tendrás a cada hombre y mujer idólatra, cada hombre y mujer incrédulos y viles y cada tirano que no cree en el Día de las Cuentas”.

El Profeta vio al Dajjal en su forma verdadera. Le vio con sus propios ojos y no en un sueño. Se le dijo: “Oh Mensajero de Allah, ¿cómo era cuando le viste?”.Y él respondió: “De tamaño gigantesco (faylamaniyyan), extremadamente pálido y blanco (aqmaru hijan), uno de sus ojos era como una protuberancia, como si fuera una estrella centelleante. Su cabello es como las ramas de un árbol. Se parece a `Abd al-`Uzza ibn Qatan (que murió en Jahiliyya)”.

El Profeta vio una columna blanca (`amud) como una perla que los ángeles cargaban. Él dijo: “¿Qué es lo que estáis llevando?”. Le respondieron: “La columna del Islam. Se nos ha ordenado colocarla en Siria”.(Fin de la adición de al-Shami'.)

[El Profeta llamó a Siria la más pura de las tierras de Allah, el lugar donde se encontrarían la religión, la creencia y la seguridad en tiempos de discordia, y la casa de los santos por cuyo bien Allah envía sustento a la gente y victoria a los musulmanes por sobre sus enemigos:

1. Ibn `Asakir en Tahdhib tarikh Dimashq al-kabir narra de Ibn Mas`ud que el Profeta comparó al mundo a una pequeña cantidad de agua de lluvia en una meseta montañosa de la cual el safw ya había sido bebido y del que sólo quedaba el kadar o los desechos. Al-Huwjiri y al-Qushayri mencionan esto en sus capítulos sobre tasawwuf, respectivamente en Kashf al-mahjub y al-Risala al-qushayriyya. Ibn al-Athir define safw y safwa en su diccionario al-Nihaya como “lo mejor de cualquier asunto, su quintaesencia, su parte más pura”. La quintaesencia de la que habla el Profeta es Siria, ya que él llamó a Siria “la quintaesencia de las tierras de Allah” (safwat Allah min biladih). Tabarani narra esto de `Irbad ibn Sariya y Haythami autenticó la cadena de transmisión en su libro Majma` al-zawa'id, capítulo titulado Bab fada'il al-sham.

2. Abu al-Darda' narró que el Profeta dijo:

Mientras dormía vi la Columna del Libro que se transportaba lejos encima de mi cabeza. Temí que fuera a ser quitada, de modo que la seguí con mis ojos y vi que se colocaba en Siria. Verdaderamente, la creencia en tiempos de discordia estará en Siria.

al-Haythami dijo que Ahmad narró esto con una cadena cuyos narradores son todos hombres de narraciones sólidas, sahih, y que al-Bazzar narró esto con una cadena cuyos narradores son todos hombres de hadiz sólido excepto por Muhammad ibn `Amir al-Antaki, y él es thika: digno de confianza.

En la versión que Tabarani narró de Ibn `Amr en al-Mu`jam al kabir y al-Mu`jam al-awsat el Profeta repite tres veces: “Cuando ocurran las discordias la creencia estará en Siria”. Un manuscrito dice: “La seguridad estará en Siria”. Al-Haythami dijo que los hombres en su cadena [de transmisión] son de hadices sólidos excepto por Ibn Lahi`a, quien es satisfactorio (hasan).

3. Al-Tabarani narra de `Abd Allah ibn Hawala que el Profeta dijo:

"Vi en la noche en que fue arrebatado una columna blanca que asemejaba a una perla y que los ángeles estaban portando. Les dije: ¿Qué estáis llevando? Ellos respondieron: la Columna del Libro. Se nos ha ordenado colocarla en Siria. Después, en mi sueño, vi por encima de mi cabecera (wisadati) que la Columna del Libro era arrebatada. Empecé a temer que Allah hubiera abandonado a la gente de la tierra. Mis ojos siguieron a dónde se fue. Era una luz brillante frente a mi. Después vi que era colocada en Siria”.`Abd Allah ibn Hawala dijo: “Oh Messenger of Allah, elige por mi (a dónde deba ir)”. El Profeta dijo: alayka bi al-sham “Debes ir a Siria”.

Al-Hafiz al-Haythami dijo en Majma` al-zawa'id: “Los narradores en su cadena de transmisión son todos de hadices sólidos, excepto por Salih ibn Rustum, quien es thiqa: digno de confianza”.

4. El Imam Ahmad ibn Hanbal narra en su Musnad (1:112):

Se mencionó a la gente de Siria frente a `Ali ibn Abi Talib mientras él estaba en Irak, y le dijeron: Maldícelos, Oh Comandante de los Creyentes. Él respondió: No; escuché al Mensajero de Allah decir: “Los Substitutos (al-abdal) están en Siria y son cuarenta hombres; cada vez que uno de ellos muere, Allah pone a otro en su lugar. Por medio de ellos Allah trae la lluvia, da (a los musulmanes) la victoria sobre sus enemigos y aparta el castigo de la gente de Siria”.

Al-Haythami dijo en Majma` al-zawa'id: “Los hombres en su cadena [de transmisión] son todos de hadices sólidos excepto por Sharih ibn `Ubayd, quien es digno de confianza (thiqa)”. Hay más hadices sobre los abdal que citamos en otros lugares en el presente trabajo.]

Mientras el Profeta estaba viajando escuchó a alguien que le llamaba desde su derecha: “¡Oh Muhammad, mírame, quiero preguntarte algo!".Pero el Profeta no respondió. Después, dijo: “¿Quién era éste, Oh Jibril?”. Jibril respondió: “Éste es el heraldo de los Judíos. Si le hubieras respondido, tu Comunidad habría seguido el Judaísmo”.

El Profeta continuó viajando y escuchó a alguien que le llamaba desde su izquierda: “¡Oh Muhammad, mírame, quiero preguntarte algo!”. Pero el Profeta no respondió. Después, dijo: “¿Quién era éste, Oh Jibril?”. Jibril respondió: “Éste es el heraldo de los Cristianos. Si le hubieras respondido tu Comunidad habría seguido el Cristianismo”.

El Profeta continuó viajando y después pasaron por una mujer con los brazos desnudos, cubierta con cada ornamento que Allah ha creado. Ella dijo: “Oh Muhammad, mírame, necesito preguntarte algo”. Pero no la miró. Después, dijo: “¿Quién era ésta, Oh Jibril?”. Jibril respondió: “Ésta era el mundo (al-dunya).Si le hubieras respondido, tu Comunidad habría preferido el mundo al más allá”.

Según el Profeta seguía viajando, pasaron por un hombre anciano que estaba a una cierta distancia de su camino y que decía: “¡Ven aquí, OhMuhammad!”. Pero Jibril dijo: “¡No, continúa Oh Muhammad!”. El Profeta continuó y después dijo: “¿Quién era éste, Jibril?”. Jibril respondió: “Éste era el enemigo de Allah, Iblis. Quería inclinarte hacia él”.

Siguió adelante y pasaron por una mujer vieja en el camino que dijo: “Oh Muhammad, mírame, necesito preguntarte algo”. Pero no la miró.Después, dijo: “¿Quién era ésta, Oh Jibril?”. Él respondió: “Al mundo le queda tanto tiempo de vida como lo que le queda de vida a esta mujer”.

(al-Shami añadió:) Según seguía viajando, le salieron al encuentro algunas de las criaturas de Allah que decían: “¡La Paz sea contigo, Oh Primero! ¡La Paz sea contigo, Oh Último! La Paz sea contigo, Oh tú que congregas!”. Jibril le dijo: “Devuélveles el saludo”, y así hizo. Después les vio otra vez y ellos hicieron lo mismo. Después les vio una tercera vez y nuevamente le saludaron. Dijo: “¿Quiénes son ellos, Oh Jibril?”. Jibril respondió: “Ibrahim, Musa e `Isa”.

Después el Profeta pasó por donde estaba Musa, quien estaba rezando en su tumba en un lugar de colinas de arena. Musa era alto, con cabello largo y tez morena, parecido a uno de los shanu'a, los hombres (yemeníes) de linaje puro y virtud varonil. Estaba diciendo en alta voz: “¡Le has honrado y preferido a él!”. Después el Profeta le saludó y él regresó el saludo. Musa dijo: “¿Quién es el que está contigo, Oh Jibril?”. Jibril respondió: “Éste es Ahmad”.Musa dijo: “¡Bienvenido sea el Profeta árabe que ha actuado perfectamente con su Comunidad!” e invocó bendiciones para él. Después dijo: “Pido facilidad para tu Comunidad”.

Continuaron viajando y el Profeta dijo: “¿Oh Jibril quién era él?”. Jibril respondió: “Éste es Musa ibn `Imran”. El Profeta preguntó: “¿A quién reprendía?”. Jibril dijo: “Reprende a su Señor”. El Profeta dijo: “¡¿Reprende a su Señor y eleva su voz contra su Señor?!”. Jibril dijo: “Allah el Exaltado conoce la franqueza que caracteriza a Musa”.

Pasó por un gran árbol cuyo fruto parecía una baya sin espinas (del tipo de los que dan sombra a los hombres y al ganado). Bajo el mismo, un hombre de edad estaba descansando con sus dependientes. Había lámparas y podía verse una gran luz. El Profeta dijo: “¿Quién es él, Oh Jibril?”. Jibril respondió: “Tu padre Ibrahim”. El Profeta le saludó e Ibrahim retornó el saludo y dijo: “¿Quién está contigo, Oh Jibril?”. Jibril respondió: “Éste es tu hijo Ahmad”. Ibrahim dijo:

¡Bienvenido sea el Profeta árabe iletrado que ha transmitido el mensaje de su Señor y ha actuado con perfecta sinceridad con su Comunidad!

Oh hijo mío, vas a encontrar a tu Señor esta noche, y tu Comunidad es la última y la más débil de todas las Comunidades, en consecuencia si eres capaz de lo que necesitas respecto a tu Comunidad sea satisfecho, o la mayor parte de ello, ¡asegúrate de hacerlo!

Después de esto, Ibrahim pidió por su bienestar.

Continuaron viajando hasta que alcanzaron el valle que está en la ciudad, es decir, la Casa Santificada (Jerusalén), donde he aquí que se les mostró la Gehenna como una alfombra desplegada.Ellos (los Compañeros) dijeron: “Oh Mensajero de Allah, ¿cómo era?”. Él les respondió: “Como carbonillas”.

Continuó viajando hasta que alcanzó la ciudad de la Casa Santificada y entró a la misma por su Puerta Sur. Se apeó de Buraq y lo amarró a la entrada de la mezquita, usando la argolla con la que los Profetas lo ataron antes de él. Una narración dice que Jibril fue a la Roca y colocó sus manos sobre ella, agujereándola, y después ató al Buraq usando el lugar en el que había hecho un hueco.

El Profeta entró a la mezquita por una puerta a través de la cual podían verse el sol y la luna cuando se ponían. Rezó dos ciclos de oración y no estuvo entretenido mucho tiempo hasta que una gran multitud de personas se hubo reunido. El Profeta reconoció a todos los Profetas, algunos de pie en la oración, otros inclinándose, otros postrándose. Después un llamador llamó a la oración y se hizo la llamada final a la oración. Los Profetas se levantaron y se pusieron en filas, esperando a alguien que les condujera [en la oración]. Jibril tomó la mano del Profeta y le llevó hacia adelante. Él los condujo en dos rakats de oración.

[Shaykh Muhammad ibn `Alawi dijo:

Esto ocurrió antes de su ascensión de acuerdo a la más alta probabilidad.Najm al-Din al-Ghiti dijo: “Las narraciones concuerdan en el hecho de que el Profeta rezó con los demás Profetas en Jerusalén antes de su ascensión”.Ésta es una de dos posibilidades mencionadas por Qadi `Iyad. Hafiz Ibn Hajar dijo: “Esto es lo que aparentemente ocurrió. La segunda posibilidad es que rezara con ellos después de que descendiera del cielo y que ellos asimismo descendieran”. Ibn Kathir declaró también que el primer escenario era el más sólido. Algunos han dicho: “¿Cuál es la objeción a la posibilidad de que el Profeta haya rezado con ellos dos veces, ya que algunos de los hadices mencionan que les condujo en la oración después de su ascensión?”]

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